La montaña se rebela contra la Junta
Más de un millar de personas exigen a la Consejería de Educación la continuidad de la ESO en Riaño. Varios manifestantes cortaron durante algunos minutos la N-621, en una protesta sin incidentes.

La manifestación recorrió las calles del pueblo.
Cerca de un millar de personas se dieron cita ayer domingo en Riaño para asistir a una manifestación convocada por la asociación de padres del CRA de Riaño. En esta marcha estuvieron presentes alcaldes y concejales de toda la montaña oriental leonesa, cargos del PSOE leonés, como el secretario provincial, Tino Rodríguez, los procuradores autonómicos Miguel Ángel Fernández Cardo y María Teresa Gutiérrez o el diputado provincial del PP de Cistierna, Francisco García.
Dado que la Subdelegación del Gobierno no había autorizado el corte de la carretera N-621 a la altura de Riaño, los manifestantes recorrieron varias calles de la localidad gritando consigna como «Más profesores y menos asesores», «Mateos, escucha: Riaño sí que lucha», «Ea, ea, ea, la montaña se cabrea», «Más escuela y menos carretera». A pesar de la insistencia de la asociación de padres de que no se cortase la carretera ya que les habían indicado que de hacerlo se denunciaría a esta asociación, la gente hizo caso omiso y procedió a cortar la carretera a la altura del cruce que da acceso a Riaño.
El representante de los padres, Alberto Sierra, se dirigió al público asistente para indicarles que llegarán hasta donde haga falta para luchar por los niños. Varios niñas y niños del CRA de Riaño leyeron algunos de los artículos de la Convención sobre los Derechos del Niño, adoptada por la Asamblea General de la ONU en 1989 y que todos los países, incluida España, están obligados a su cumplimiento.
Miguel Ángel Alonso, miembros de la asociación de padres, leyó un comunicado en que dijo que la supresión de la ESO en Riaño supone que niños de 11 y 12 años tendrán que levantarse a las siete de la mañana en invierno y en plena noche para pasar entre un hora y media y dos horas en un autobús por carreteras que, debido a la climatología, no siempre son seguras. «Nos preocupa su seguridad, pero también el impacto que sobre su rendimiento escolar tendrá el estrés al que van a ser sometidos por el cansancio de las madrugadas y los viajes». Lamenta que sus hijos sean privados de un tiempo de convivencia familiar que es imprescindible para su desarrollo psíquico.