El borrador de la Ley de Montes permite recalificar zonas quemadas
Los cambios que pretende introducir el Ministerio de Agricultura en la nueva Ley de Montes permitirán recalificar los bosques quemados. El Gobierno aún maneja un borrador, pero en su artículo 50 se habla del «mantenimiento y restauración del carácter forestal de los terrenos incendiados» y se introduce un texto que en la norma actual no aparece para indicar que, «con carácter excepcional, las comunidades podrán acordar cambio de uso forestal cuando concurra un interés general prevalente». Ese interés general «deberá ser apreciado mediante ley siempre que se trate de terrenos de titularidad pública y que se adopten las medidas compensatorias necesarias que permitan recuperar una superficie forestal equivalente a la quemada».
Para la asociación de agentes medioambientales de León esa modificación es un error, porque «si hasta ahora la ley dejaba un mínimo de 30 años para poder cambiar el uso del suelo quemado era para evitar incendios», puntualiza Pablo Canuria. Es más, los agentes entienden que ese cambio es «contradictorio con la defensa del monte y la lucha contra el fuego». Según sus investigaciones, en la provincia no se han detectado incendios provocados para lograr recalificaciones.
Por eso «no es de creer que se empezaran a dar si se aprueba esa nueva ley, aunque a nivel nacional sí supondría un aumento del número de incendios, ya que en Valencia y en otros puntos del país se han constatado fuegos con cierta orientación al cambio de uso del suelo», confirma. La intencionalidad de eliminar matorral en áreas de ganadería o caza para ver mejor a los animales domésticos o silvestres es la principal causa de los incendios registrados en León, la segunda, las negligencias. Sin embargo, los ecologistas son más recelosos con los cambios en la ley y creen que «este supuesto abre la mano a los incendios forestales intencionados». Opinan que «es muy peligroso que se pueda quemar un monte y generar un cambio de uso. Se abre una excepcionalidad que no casa con la lucha que ha existido durante años para que los terrenos no se puedan recalificar», añaden. Señalan, además, que «no existe ninguna justificación técnica para ello» y, aunque en principio, se va a usar en pocas circunstancias, «crea muchas suspicacias y se lo podrían haber ahorrado», afirman desde SEO/Birdlife.
El texto de la Ley 43/2003 precisa que tras un incendio queda prohibido el cambio de uso forestal al menos durante 30 años, así como toda actividad incompatible con la regeneración.