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La pedanía pide a la Junta que no tale los pinos que se salvaron
Los trabajos obligan a extraer toda la madera para evitar plagas.

Un operario trabaja en la tala de pinos en Castrocontrigo.
Nogarejas se resiste a cortar los árboles que quedan tras el incendio de Castrocontrigo. La Junta de Castilla y León obliga las entidades propietarias de los montes catalogados de utilidad pública a extraer la madera afectada por el fuego y la de sus proximidades para evitar el ataque de plagas forestales. Una decisión que desde Nogarejas no ven «apropiada» y que ya han hecho llegar al Gobierno Autonómico a través de una misiva. «No queremos que la zona quede, como ya ha pasado en Castorcontrigo, sin ningún árbol. Pues no todos los árboles que quedan en la zona afectada por el incendio corren el mismo peligro de contraer enfermedades», explicó el presidente de Nogarejas, Olivio Campo.
Aunque hace ya más de tres meses que comenzaron las tareas de retirada de pinos en la pedanía, y aunque por ahora sólo se ha realizado la tala de una cuarta parte del bosque, los vecinos son conscientes de que si no se lleva a cabo ninguna medida, muy pronto no quedará resto de ningún pino vivo. «Las empresas tienen de plazo hasta finales de año para realizar su cometido. Esperamos que la Junta nos de una respuesta antes», concretó Campo, quien añadió que desde la junta vecinal no descartan tomar otras medidas para evitar acabar con toda la vegetación. «Por ahora hemos escrito a la administración, aunque estudiamos optar por otras medidas en caso de negativa», agregó.
Por otra parte, el presidente de Nogarejas lamentó que no haya gente de la zona contratada en estas tareas. «Se prometió que se iba a emplear a vecinos de la localidad y no ha sido así. Un hecho que ya estamos intentando solucionar».