Del embutido a la alubia pasando por el libro, la alfarería o el motor
La organización prevé vender 1.500 tarteras y 2.500 tapas.

El domingo el horario de la feria será ininterrumpido.
Sólo restan dos días para que dé comienzo la segunda edición de la Feria del Chorizo de La Bañeza —cuya principal actividad se desarrollará en la Plaza Mayor— y los responsables municipales ya piensan en organizar la del 2014. Pero fue un mes de noviembre del año 2011 cuando el proyecto impulsado por el consistorio de la ciudad veía la luz apoyado por las principales empresas del sector cárnico de la zona.
Con un espíritu similar al de la Alubiada Popular del mes de septiembre, desde el Ayuntamiento apostaron por promocionar nuevamente las bondades que se esconden en la comarca a través de la gastronomía, pero en este caso con el chorizo y los embutidos como principales protagonistas. Las expectativas quedaron cumplidas en los dos días que duró el evento. Se vendieron, por ejemplo, 1.500 tarteras en la jornada dominical y 2.000 tapas a lo largo de todo el fin de semana entre los diferentes puestos, como señaló el concejal de Fiestas, Tomás Gallego. Cifra que pretenden superar este año.
Con estas premisas, el Ayuntamiento ha duplicado el presupuesto de la feria para esta segunda edición, incluyendo nuevas actividades, más sorteos y expositores e intentando que propios y sobre todo extraños descubran la localidad a través de sus productos típicos. A los principales vendedores, se suman un stand de la Asociación para la Promoción del Chorizo Zamorano y otro propio del Ayuntamiento de La Bañeza.
No son esta feria, ni la Alubiada las únicas alternativas que ofrece la ciudad al visitante. Y es que la etapa estival suele estar cargada de muestras capaces de encandilar por igual a los amantes de la literatura, las motos y coches o la alfarería, entre otras. Las ferias del Libro, la de Alfarería, la del Motor, la Agroalimentaria o las del Stock han hecho de La Bañeza un punto de encuentro al que acuden por igual comerciantes y compradores, impulsando la economía local pese a los difíciles tiempos que sufre el país. Propuestas sencillas en su concepción, que poco a poco han ido formando un calendario ferial único en toda la provincia.