El 67% de nuevos casos de silicosis ya proceden de la pizarra y el granito
León iguala a Asturias y encabeza el ranking nacional de enfermos.

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La silicosis, una grave dolencia ligada tradicionalmente a la minería del carbón, ya no es exclusiva de ese sector. El Instituto Nacional de Silicosis (INS) ha constatado la «importancia» de la enfermedad en trabajadores dedicados a la roca ornamental (granito y pizarra), «con un aumento notable de casos en marmolerías donde utilizan conglomerados de cuarzo», explicó ayer en la Escuela de Minas el ingeniero y geólogo José María Encinas, que coordina las actuaciones en Castilla y León del INS.
De los 12 trabajadores en activo que desarrollaron la neumoconiosis en la Comunidad el año pasado, seis procedían de empresas pizarreras, dos de canteras de piedra y el resto de la minería del carbón, según la última memoria del Instituto. León aporta a las estadísticas de la autonomía el 81% de los nuevos enfermos y se sitúa, con 34 casos de silicosis registrados el 2012, a la cabeza del ranking nacional por provincias, igualando los registros de toda una comunidad: Asturias.
Precisamente, los 42 casos de Castilla y León superan por primera vez los del Principado (34), algo «histórico» para Alonso, puesto que la región vecina se consideraba origen del problema. La balanza se ha inclinado hacia la autonomía por la minería de exterior, ya que la reducción y la mejora de las condiciones en los pozos de interior ha reducido el número de nuevos pacientes silicosos, según expresó.
A la presentación de la memoria anual del INS también acudió el director general de Energía y Minas, Ricardo González Mantero, quien valoró la colaboración que existe entre el Instituto y el Gobierno autonómico desde hace 27 años, lo que permite «conocer de primera mano un problema que afecta a la comunidad con más actividad minera de toda España», indicó.
A su juicio, el informe anual obliga a las empresas a mejorar las condiciones laborales de los mineros para evitar su contacto directo con el polvo y tratar de rebajar así la cifra de afectados por silicosis. El documento destaca que los trabajadores en activo en el sector de roca ornamental afectados por el mal (el 67%) desarrollaron neumoconiosis simple frente a los mineros de carbón, que presentan diagnósticos de silicosis complicada. Respecto a los pensionistas con la dolencia (30 en Castilla y León), todos fueron empleados en minas de carbón.
El Instituto vaticina que «se generarán multitud de silicóticos en los próximos años, ya que no existe un horizonte para erradicar, o reducir de forma drástica, la enfermedad en los colectivos más afectados».
Situación preocupante
Alonso reconoce que la situación les «preocupa, porque hoy en día resulta inconcebible que un trabajador contraiga una enfermedad por estar en su puesto laboral». Por eso el INS apuesta por un Plan Nacional de Control de la Silicosis. Para la entidad, el mayor reto es atajar el aumento de enfermos ligados al sector de la piedra, que representan el 91% de los nuevos casos de trabajadores en activo contabilizados por el INS el año pasado en la autonomía.
La comunidad de Castilla y León ocupa el segundo puesto de España en enfermos de este tipo, con 42 de los 166 nuevos casos detectados. En primer lugar se sitúa Galicia, con 65. En el otro extremo, Cataluña y la Comunidad Valenciana sólo registraron un afectado respectivamente.
Aunque «la evolución de la silicosis marca una cierta tendencia a la baja respecto a los dos años anteriores, aún se mantiene en niveles similares o superiores a los del 2006-2008».