HOSPITAL DE ÓRBIGO | Fernando Rey. catedrático de derecho constitucional de la uva. presidente del consejo de igualdad de trato
«Quizás es el tiempo de pensar en una comunidad de León y Asturias»
Cree que es el momento de revisar el mapa autonómico, e incluso, de dar alas a León y Castilla para volar por separado. Claro y directo, el catedrático de Derecho Constitucional Fernando Rey pregona hoy las fiestas de Hospital, un municipio al que está ligado por rama materna.
Dinámico y optimista, el leonés Fernando Rey acumula a sus espaldas un amplio currículum ligado a los derechos fundamentales y la lucha contra la discriminación racial. A sus 50 años es catedrático y director de Comunicación de la Universidad de Valladolid, miembro del Consejo Consultivo de Castilla y León, recibió el prestigioso premio Francisco Tomás y Valiente instituido por el Tribunal Constitucional, y acaba de ser elegido como nuevo presidente del Consejo de Igualdad de Trato. Pese a su trayectoria, llega hoy a Hospital de Órbigo con un cometido no académico: pregonar las fiestas de San Juan.
—¿Esperaba regresar al pueblo de su madre como pregonero?
-No, estoy muy feliz por ello. Nunca hice un pregón y seguro que no lo volveré a hacer. He pasado muchos veranos en Hospital y aún vive ahí mi madrina y muchos primos.
—Desvele algunas claves de su discurso...
—Sobre todo voy a destacar que Hospital es un lugar absolutamente mágico y bello. Toda la gente de la localidad lo sabe, pero recordaré por qué. También animaré las fiestas, una buena oportunidad en estos tiempos de crisis para quemar todo el pesimismo en la hoguera de San Juan y llamar a lo bueno.
—Viene con un nuevo cargo bajo el brazo del Ministerio de Servicios Sociales e Igualdad, ¿qué cometidos asume?
—Dos, elaborar informes sobre la igualdad de trato para asesorar al Gobierno y asistir a las víctimas, que pueden ser extranjeras o españolas.
—¿Existe riesgo de racismo en España?
—No es de los países democráticos con peor situación de discriminación racial, pero sí se producen casos de gente gitana o magrebí a quienes se les niega un trabajo o una vivienda de forma discriminatoria.
—Asesoró a ‘La Nena’ y ganaron, qué otros trabajos ha realizado en ese campo?
—‘La Nena’ es una mujer de etnia gitana que reclamaba una pensión de viudedad que se le denegaban por estar casada por el rito gitano. Llevamos el caso hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, y se la reconocieron condenando a España. El Estado lo hizo mal. También trabajé con el Gobierno de Zapatero para asesorar en el proyecto de ley de igualdad de trato, que finalmente no salió adelante. Soy patrono del Secretariado Gitano, he escrito libros y artículos sobre igualdad.
—¿La crisis acentúa la discriminación racial?
—Sí, Naciones Unidas posee informes que indican que la crisis favorece la desigualdad económica. Todo el mundo tiene dificultades para acceder a un empleo, más los que pertenecen a minorías étnicas. También es un caldo de cultivo para lanzar ideas xenófobas y racistas. Ya se está viendo en Europa, donde hay un auténtico vendaval.
—¿También abordan discriminaciones machistas como la de Santovenia de la Valdoncina?
—Ese caso, las críticas contra la alcaldesa alegando que había sido colocada en el cargo por ser ‘mona’, es impresentable e intolerable tanto desde el punto de vista ético, jurídico como político, y merece una respuesta.
—Como catedrático de Constitucional, ¿ve soluciones para elegir alcalde en Valderas tras la sentencia del TC?
—El Tribunal Constitucional ha indicado claramente que sólo pueden ser alcaldes los candidatos que concurrieron a las urnas en el municipio en cuestión. La situación de Valderas es complicada, y en esos temas, es conveniente estudiarlos con calma para dar respuestas.
—¿Sigue defendiendo la necesidad de reformar la Cámara Alta?
—Necesita cambios, pero para convertirlo en una cámara territorial primero hay que variar el modelo territorial. Formé parte del grupo de expertos que analizó el papel del Senado. Durante años parece que solo el Senado debía ser reformado y no hay que tener ese ansia. El debate es un clásico de nuestra Democracia, llevamos 30 años reformándolo sin reformarlo.
—Participó en la reforma del Estatuto de Autonomía, ¿cree que recoge de forma adecuada las singularidades de León?
—El mapa autonómico era mejorable. Es verdad que existe una gran sensibilidad leonesista y, tal vez, pudiera haberse diferenciado León y Castilla.
—¿Es partidario de retocar las autonomías?
—Sí. Habría que reducir de 17 a 12 las comunidades autónomas actuales, porque España posee poco espacio para tantas divisiones. Sería un proceso que tendría que estar muy pactado y estudiado. Por ejemplo, Castilla y León acumula más territorio que todo Portugal, lo que hace muy difícil gobernar y administrar ese territorio que es muy extenso y, además, está envejecido.
—¿Cuál es su propuesta de nuevas uniones?
—Debería basarse en lograr autonomías equilibradas desde el punto de vista territorial y de población. Quizás, es el tiempo de pensar en una comunidad de León y Asturias, que incluya Salamanca y Zamora, y otra de Castilla con La Rioja y Cantabria. Ahora que estamos en un proceso de reflexión sobre el modelo sería interesante plantear una reducción del número de comunidades.