«Han querido ningunearnos con este recorrido»
Las esperaban, por ejemplo, Rosa Torres, del País Vasco. «Esta soledad que sentimos es la consecuencia de lo que no se hizo cuando había más auge», aseguraba. Y las mujeres de mineros llegaban dolidas física y moralmente por un recorrido matinal que por no pisar la autovía las llevó por la cañada, ante el asombro hasta de los agentes de seguridad que las custodiaron. «Tuvieron que cortar hasta una alambrada para meternos por allí. Pero nos da igual. Venimos a que nos digan la verdad», decía la leonesa Laura Gutiérrez, una de las mujeres de minero participantes. «Que nos digan qué plan tienen. Pero que nos digan la verdad», insistía.
Gelines García, de La Robla, iba más allá. «Se lo llevan todo. Y si pudieran, se llevaban la mina a Valladolid y a Madrid. Y entonces, ya verás cómo era rentable», afirmaba. «Queremos homenajear a nuestros maridos, y explicar que con esta crisis se va a acabar con la vida de nuestros pueblos».