La coronación del rey de la huerta
Esta edición de la Feria del Tomate se saldó con éxito de ventas y visitantes a pesar de que este año la climatología ha retrasado la maduración del producto en la zona de la ribera del Esla.

La popular Tomatina, celebrada ayer, hizo que volasen por el cielo de Mansilla alrededor de 800 kilos de tomate.
El color rojo tiñó durante este fin de semana las calles de la localidad de Mansilla de las Mulas, impregnadas además del olor a huerta que trae el protagonista de estos días: el tomate.
Desde la última hora de la tarde del sábado, lo localidad comenzó los actos propios de esta Feria del tomate que cumple su vigésimo cuarta edición este año y se consolida como una cita indispensable del final del mes de agosto.
Ayer tuvieron lugar los actos más relevantes de esta cita con la distribución, desde primeras horas de la mañana, de los 130 puestos de tomate. En su mayoría, estuvieron regentados por agricultores particulares procedentes de Mansilla de las Mulas y de la zona de la ribera del Esla. Los puestos, organizados en la plaza del Grano, congregaron a la mayor parte de público, de forma que se vendieron todas las provisiones de tomates existentes, entre 1.500 y 2.000 kilos, según indicó la regidora del municipio, Mª Paz Díez.
También en la jornada de ayer, se celebró la entrega del Tomate de Oro y el Tomate de Plata 2013. El primero de ellos fue a parar a manos del agricultor Miguel Ángel Rodríguez, de Mansilla y el segundo puesto fue para Ecoperia, la cooperativa ecológica de Villómar. El jurado encargado de la deliberación, atendió a criterios de calidad relacionados con la piel, los lóbulos y el sabor de la hortaliza a la hora de elegir el mejor entre una cata de hasta siete muestras. La entrega de los premios corrió de la mano de José Manuel Blanco, diputado y alcalde de Priaranza y Alfonso Martínez, secretario técnico del servicio territorial de Agricultura de la Junta de Castilla y León.
La jornada continuó con el Descenso al río Esla a las 18.00 y, posteriormente, a las 19.00, la popular Tomatina en la Fuente de los Prados, con menos afluencia que en ediciones anteriores. En ella participaron sobre todo la niños que emprendieron una batalla campal con alrededor de 800 kilos de tomates maduros de los agricultores de la localidad, según informó Díez.
La fiesta terminó con el Hermanamiento con la comunidad asturiana de Mansilla de las Mulas, en las que el típico bollo preñao y los culines de sidra complementan esta jornada protagonizada por el tomate. Según explicó Díez, el hermanamiento reunió a buena parte de los vecinos del municipio hasta las dos o las tres de la madrugada.
La alcaldesa estimó un balance «muy positivo» de la Feria, «a pesar de que la meteorología de este año ha retardado el proceso de maduración del tomate y, por ello, se ha contado con menos género que en pasadas ediciones de la Feria».