Ugal-UPA impulsa la creación de una mesa de la remolacha por su bajo precio
El sindicato agrario asegura que no venderá la raíz a menos de 40 euros la tonelada.

Llorente manifestó ayer que León podría cultivar 10.000 hectáreas de remolacha.
La situación de la remolacha y el maíz, cultivos que aún crecen en las tierras, centran la preocupación del sindicato agrario Ugal-UPA ante sus precios y debido al tardío desarrollo del segundo. El secretario general de la organización, Matías Llorente, anunció ayer que su organización impulsará crear «una mesa de apoyo al cultivo» en la que reunir a todo el sector «y a algunos partidos políticos, porque no pueden estar respresentados quienes han defendido una bajada del precio», matizó.
Llorente señaló que la British Sugar ha demostrado «su mayor interés por el mercado del azúcar que por el cultivo» y anunció que la intención de Azucarera Iberia, del grupo empresarial inglés y con «72 millones de beneficio el año pasado», es de pagar esta año «a 36 euros la tonelada». El líder de la Unión de Agricultores y Campesinos afirmó con rotundidad que no aceptará un precio inferior a los 40 euros por tonelada, en un cultivo «imprescindible con la nueva Política Agraria Común (PAC) por la rotación de plantaciones, y la transformación de regadíos» en el campo leonés.
Llorente destacó la caída que ha sufrido la superficie destinada a la remolacha en los últimos años, pasando de «8.000 a 5.400 hectáreas», cuando en la provincia, por la preparación de los agricultores y la modernización de los regadíos «es posible sembrar más de 10.000 hectáreas y que sean rentables». El sindicalista insitió una vez más en que España «importa el 55% del azúcar que consume. Tenemos una cuota de producción de 500.000 toneladas y gastamos 1.200.000».
Retraso en el maíz
En cuanto al maíz, señaló que el retraso en la siembra hace que 15.000 hectáreas estén pendientes de la climatología del mes de septiembre para finalizar el ciclo vegetativo y destacó la bajada del precio con respecto al año anterior, que se sitúa ya en «85 euros menos por tonelada».
El sindicalista calificó el año agrario de «no del todo bueno», ya que, con una media de producción de cereales superior a otros años, la subida de los costes de producción y la situación del mercado suponen una media de 80 euros de bajada del precio por tonelada, situación de la que acusó «a los almacenistas, llamados usureros en la Edad Media». El repunte de la ganedría y de los precios de la leche abren una panorama más alentador para los ganaderos que meses atrás, señaló Llorente.
Ugal mostró su preocupación por el saneamiento ganadero, ya que el término relativo, un 1%, «supone 100 casos. Pedimos a la Junta un mayor control y sensibilidad, porque tenemos las mismas cabezas de ganado con la mitad de ganaderos y no podemos estar a las sorpresas que nos depare cada campaña, sino al control de la brucelosis y la tuberculosis».
El sindicato aboga, además, por la continuidad de la concentración parcelaria, «que depende de la Junta de Castilla y León», y de la modernización de los regadíos, ya que las tierras que continúen con los sistemas tradicionales de riego «no serán competitivas en 10 o 12 años». En este sentido, Llorente advirtió que las vegas podrían abandonarse al aplicarse la PAC y la normativa relativa al uso del agua.
Precisamente la PAC, con ladefinición del profesional, la situación en la que quede la ganadería y la comarcalización de las ayudas son ahora el debate «más importante» en el campo. «El Gobierno del PP acepta ahora lo que llevamos pidiendo desde hace 20 años», en lo que al reparto de las ayudas se refiere.