Eliminar los peligros del corredor como objetivo
Los retos más importantes en la conservación del oso pardo cantábrico consisten en «eliminar los peligros en la zona del corredor, fundamentalmente mediante la lucha contra el uso del veneno, la continuidad en la mejora del hábitat y el trabajo para hacer más permeables y seguras las infraestructuras viarias para el desplazamiento de los osos por toda la vertiente sur» de la cordillera, recoge Medio Ambiente en sus documentos de trabajo. La mejora de la situación de la especie está directamente ligada con las actuaciones encaminadas a mejorar el hábitat del oso y, en concreto, a las actuaciones en los bosques, por lo que quienes velan por el oso pardo saben que los resultados de las medidas se ven a largo plazo y siempre que los incendios forestales respeten los bosques en los que se actúa.
Además, se considera necesario aumentar el conocimiento del oso en las áreas en la que está presente con especial incidencia en los cazadores y en los ganaderos y los apicultores, con el fin de prevenir los daños y, cuando no sea posible, indemnizarlos.