Un 36% más de hembras con oseznos
El empuje de la población de oso pardo en la Cordillera Cantábrica arroja un saldo positivo de un 36% más de osas con cría en los últimos cinco años. Según los datos manejados por la comunidades autónomas y las organizaciones conservacionistas FOP y Fapas, el total de madres en el 2007 era de 21 con 39 oseznos, mientras que el año pasado la cifra ascendió a 33 hembras y 60 cachorros. Es decir, que el número de hembras que habían gestado se incrementó en 12 durante el periodo, mientras que el de sus pequeños subió en 21 ejemplares, un incremento casi idéntico al de madres en términos relativos: el 35%. Hay que tener en cuenta que en la especie una hembra da a luz cada dos años siempre que no pierda la camada, bien por el encuentro con macho adulto que no reconozca a los oseznos como propios y los mate para provocar el celo o por otros motivos.
Si se separan los datos de cada una de las subpoblaciones, la occidental tenía 18 hembras con 34 crías en el año 2007, mientras que la subpoblación oriental se situaba en 4 madres y 5 cachorros. Hay que considerar que, cuando se comenzaron a realizar los censos, en el oriente se partía de dos hembras con descendencia, mientras que en el occidente eran cuatro. Además, la subpoblación oriental ha registrado cuatro años sin que se contabilizara nacimiento alguno (1990, 1992, 1994 y 1998) y, en la actualidad, registra una estabilización en 3 y 4 cachorros, cion la buena noticia de que este año se han contabilizado 5.
Durante el tiempo en que lleva en vigor la estrategia para recuperar el oso pardo en la Cordillera Cantábrica, se ha observado, además, un incremento del número de crías por camada, con un aumento los partos de tres individuos.