Benavides de Órbigo
Las caídas más divertidas son amarillas
Las peñas de la localidad fueron las protagonistas de las distintas pruebas.
La plaza de toros fue el escenario para poner a prueba a las peñas de las fiestas, en una serie de desafíos inspirados por los famosos concursos asiáticos. Cinco equipos, de seis personas cada uno, identificados cada uno por un color, se disputaron la victoria que se adjudicó, finalmente, en la peña la-mosca-gao, vestidos de color verde.
Pruebas como los troncos locos, en las que los participantes tenían que trepar y correr por pivotes sujetando dos baldes llenos con agua, o las manos gigantes, en la que los concursantes tenían que seguir la música y actuar lo más rápido posible para descalificar a sus oponentes. El evento fue recibidas con gran animación por los miembros restantes de las peñas, y público de todas las edades que llegaron a ocupar casi todo el recinto.
Las jornadas festivas del domingo incluyeron también un segundo desfile de carrozas, un pasacalles nocturno con fuertes influencias brasileñas, a cargo del grupo de capoeira Muzanza, de León. Para terminar el día, la orquesta Olympus dedicó a la localidad un espectáculo único de Burlesque, con magia, música, luces y colores.