El frente propedanías cree insuficientes los éxitos obtenidos en la reforma local

Los manifestantes protestaron por la amenaza de supresión de las pedanías.
Sabor agriculce en el Frente de Defensa de la Juntas Vecinales, que congregó ayer por la tarde a medio centenar de personas frente al palacio de los Guzmanes tras aprobarse la reforma local. Los congregados celebraron que gracias a la presión ejercida la Ley de Racionalización y Sostenibilidad Local mantiene las personalidad jurídica de las pedanías y su reconocimiento como administraciones locales, pero «el no a esta ley continúa vigente», debido a que la amenaza de supresión de las entidades locales menores «sigue intacta», según el manifiesto que se leyó en la convocatoria.
Así, una junta vecinal suprimida «no podrá constituirse de nuevo», se disolverá si no presenta las cuentas, aquellas que se supriman serán «una herramienta de descentralización de las competencias del municipio». y la Diputación mantiene el asume el papel de «coordinadora de los servicios de abastecimiento de aguas y otros y, con el Ministerio de Hacienda, será el organismo que recomiende a la Junta la disolución si presenta déficit.