«El accidente ha sido un golpe durísimo para todos en la Vasco»
—La empresa vive además una situación especialmente dura tras el accidente del macizo 7 del pozo Emilio del Valle, en el que murieron seis mineros.
—Ha sido un golpe durísimo para todos en la Vasco. La tragedia más dura que he vivido. No hay una sola persona en la empresa que no haya sufrido.
—Ya han enviado su informe a la Comisión Regional de Minería. ¿Cómo han abordado la investigación?
—Hemos hecho una investigación muy rigurosa, estricta, profunda. Los primeros que queremos saber qué ocurrió y cómo prevenirlo somos nosotros. Yo tengo que estar seguro de que la gente entra en la mina con todas las medidas de seguridad, no puedo poner a nadie en peligro. El informe concluye que el accidente por emisión súbita de metano fue imprevisible. Desde luego, todo funcionó correctamente según lo establecido. La legislación exige unas medidas de seguridad, las autorizaciones las establecen, y nosotros habíamos implantado medidas de seguridad adicionales, por encima de las exigencias, que también se cumplieron. Teníamos todo lo exigido, y más, en materia de seguridad. Pero el suceso debe considerarse imprevisible, tanto en su magnitud como en sus consecuencias.
—¿No había forma de prever algo así?
—No se podía prever, eso está claro. El informe realizado es muy complicado técnicamente, hemos acudido a organismos independientes como el Laboratorio Oficial de Madariaga, así como a dos catedráticos. Tanto el análisis documental como las verificaciones in situ reflejan esta situación, así como que los trabajadores implicados en el accidente disponían de la capacitación y experiencia necesarias. Ahora es la Comisión Regional de Minería la que tiene que decidir, con este informe y el que están realizando ellos, qué es lo que corresponde hacer. Desgraciadamente muchas mejoras en la seguridad en la mina se toman después de que ocurran los accidentes, eso pasa en todo el mundo.
—¿La empresa se plantea el cierre de alguna parte de la explotación?
—Inicialmente no. Hemos colaborado en todo cuanto nos han pedido los técnicos. Ahora hay que esperar las conclusiones.
—Ha habido quien ha cuestionado las decisiones de algunos responsables de la empresa antes del accidente.
—No tiene nada que ver, hay que ser muy responsable, no mezclar las cosas, son temas muy delicados. Hablamos de vidas humanas, tiene que predominar la prudencia; pero siempre hay quien quiere sacar partido. Van por mal camino, echar leña al fuego puede volverse contra ellos.
—¿Cuál ha sido el apoyo a las familias de las víctimas?
—Hemos estado con ellas desde el primer momento. Pero no salimos a la luz pública para decirlo, sólo queremos actuar desde el respeto a las familias, y ayudarlas con todo el tacto. Como creemos que hay que hacer las cosas, no vamos a colocarnos ninguna medalla por hacer lo que consideramos correcto. Son las familias las que saben si hemos estado con ellas o no, y nosotros no tenemos que dar cuenta de eso a nadie. Pero es un momento de debilidad de la empresa, y siempre hay quien intenta sacar provecho.