Diario de León

Sahagún

Manjares para san Marcos

Los escolares recuperan la tradición y vuelven a celebrar la fiesta en la ermita del Puente, con pan, queso y caracoles.

Los escolares volvieron a la ermita para celebrar la fiesta.

Los escolares volvieron a la ermita para celebrar la fiesta.

Publicado por
Acacio Díaz | Sahagún
León

Creado:

Actualizado:

Algo más de dos kilómetros de Ruta Jacobea, los que separan la villa de Sahagún de la ermita del Virgen del Puente, volvieron a llenarse del caminar de los niños, igual que se hacía años atrás, para celebrar la fiesta de san Marcos una vez allí, con el tradicional pan y queso, a los que se sumaron por la tarde los caracoles.

Los alumnos de cuarto a sexto de Primaria realizaron el trayecto a pie, mientras que los más pequeños, de primero a tercer cursos, se trasladaron hasta el lugar en autobús para participar en los actos festivos junto a todo el público de distintas edades que quiso sumarse a la celebración.

El sol acompañó a pequeños y grandes en su mañana festiva. En años anteriores, los escolares habían recibido el pan y el queso de la celebración en los centros escolares y ayer, recuperada la tradición, ya había quien apuntaba por celebrar una jornada festiva el año que viene con motiva de esta pequeña peregrinación.

Con invitados

En la ermita, el párroco, Matías Bayón, celebró la misa, a la que siguió la procesión de la imagen de la Virgen del Puente, que salió del pequeño templo, restaurado recientemente, para recorrer la campa a hombros de los fieles congregados. Una vez que la talla regresó a su lugar se formó una larga cola para recibir el pan y el queso, en la que a los facundinos se unió algún que otro peregrino que acertó a pasar por el lugar en pleno reparto.

Además, el Ayuntamiento facilitó la instalación de puestos de venta en los que adquirir la tradicional limonada, así como refrescos y avellanas, en una fiesta popular acompañada por la música de los dulzaineros, que no se olvidaron de interpretar el tradicional baile de la tantarida.

Al sol de la mañana siguió una tarde desapacible, por lo que los actos programados para ésta se trasladaron a cubierto, al antiguo cuartel de la Guardia Civil. Los vecinos pudieron disfrutar allí de las típicas raciones de caracoles a cambio de un precio simbólico.

tracking