minería
Moody’s pronostica para 2020 el final de las centrales térmicas de carbón
El informe augura que será la causa del aumento del precio de la electricidad.
La agencia de calificación crediticia Moody’s augura el cierre de las centrales térmicas de carbón en España para 2020. Así lo pronostica en un informe sobre el mercado eléctrico español, en el que la agencia señala que el precio de la electricidad se elevará de forma gradual a partir de esa fecha debido al cierre de las térmicas y al aumento de la demanda. De hecho, la agencia estima que el precio de la electricidad se mantendrá estable hasta 2016 «a la vista de los precios actuales del carbón del gas natural», pero que se encarecerá con la desaparición de las térmicas.
La compañía estima que las grandes eléctricas propietarias de centrales verán limitado su aumento de ganancias por el negocio de generación.
Adaptación
Esta circunstancia llega en un momento clave para el sector, cuando las grandes compañías eléctricas deben decidir si adaptan sus centrales térmicas de carbón a las nuevas exigencias de la Unión Europea sobre emisiones industriales. El Gobierno ha dado de plazo a las eléctricas hasta octubre de 2015 para tomar una decisión vital para la minería, que requeriría además inversiones millonarias para cumplir con los criterios medioambientales de la UE.
El Real Decreto del Reglamento de Emisiones Industriales, Prevención y Control Integrados de la Contaminación publicado el pasado noviembre recoge la limitación de las emisiones a la atmósfera de agentes contaminantes procedentes de las grandes instalaciones de combustión, una norma que afecta directamente a las centrales térmicas. En ella se fijan los valores límite de emisión, el índice de desulfuración, el plan nacional transitorio y la exención por vida útil limitada. Esta última, que se aplicará entre el 1 de enero de 2016 y el 31 de diciembre de 2023, es la que está directamente relacionada con las térmicas, que si quieren mantener la actividad más allá de esa fecha deben asumir inversiones que el sector calcula en unos 2.000 millones de euros en todo el país.