ESPECIES EN PELIGRO
Dos nuevos quebrantahuesos preparados para sobrevolar Picos
Si el tiempo lo permite, la fundación pretende liberar a las aves mañana.

La Fundación para la Recuperación del Quebrantahuesos pretende soltar 30 ejemplares en cinco años.
Se llaman Biziele, Güeña y Chloe. Son los tres nuevos quebrantahuesos preparados para sobrevolar Picos de Europa gracias a la gestión de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos. Sólo dos de ellos, los machos, están preparados para ser soltados mañana, si el tiempo lo permite, y en su nuevo hogar convivirán con los tres ejemplares que ya planean sobre el Parque Nacional. Se trata de Deva, una hembra liberada en 2010, Atilano, liberado en 2011, y un tercer individuo, un macho procedente de Pirineos, que llegó a la montaña cantábrica por sus propios medios.
Los nuevos pollos nacieron el pasado febrero en el Centro de Cría de Aislamiento Humano (Criah) de Zaragoza de tres huevos rescatados de nidos de alto riesgo en los Pirineos. Actualmente se encuentran en Covadonga, a donde fueron trasladados desde el centro de aclimatación de Ordesa, en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, en Huesca, el pasado 23 de junio. Están aclimatándose en una jaula especial desde la que tienen un horizonte privilegiado. Se encuentran al borde de un precipicio desde el que pueden contemplar el vuelo de otras aves sobre el valle, una medida con la que se pretende que se ‘animen’ a tomar el vuelo.
El programa de reintroducción del quebrantahuesos en Picos de Europa espera que la especie ‘colonice’ los macizos a partir de 2017. Las previsiones apuntan a que, en los próximos cinco años, se libere una treintena de ejemplares, todos ellos criados en cautividad en la comunidad aragonesa. La especie, en peligro de extinción, desapareció del Parque Nacional en torno a los años 50 y la estrategia, respaldada por los gobiernos de Aragón, Asturias, Cantabria y Castilla y León, tiene también el apoyo de la Comisión Europea. El proyecto cuenta con un presupuesto de 1,5 millones de euros, de los que uno es aportado por las instituciones comunitarias y el resto por las autonomías, el consorcio y Parques Nacionales.