Una reforma fiscal para la agricultura y la ganadería
Para el secretario general de Ugal-UPA la reforma de la PAC, cuyos objetivos principales son unas prácticas agrícolas más respetuosas con el medio ambiente y una mayor garantía en la trazabilidad de los alimentos —el control de los productos desde el punto de origen hasta el consumidor— es, además, «una reforma fiscal» para la actividad agropecuaria. «Subvenciones, sí, pero con todo con factura para el control de las compras y las ventas», lo que persigue poner fin «a los pagos en ‘b’».
En la actualidad, cuatro proyectos legislativos para aplicar la PAC se encuentran en exposición pública para su posterior aprobación: la asignación de derechos de pago básico, los pagos directos, el sistema integrado de gestión y control y la condicionalidad de las ayudas.