la baña
Las pizarreras incrementan un 6% sus ventas pese a la crisis general del sector
La localidad presenta una tasa de paro «prácticamente nula», según apunta el alcalde.

El Cazario de León, en primer término, con el pueblo de La Baña, donde está ubicado, como escenario de fondo.
La Baña, en el corazón de la comarca de La Cabrera, se alza como un pequeño oasis en mitad de la crisis. Una realidad favorecida en gran parte por el impulso de las empresas pizarreras afincadas en la localidad. En total son cinco, según destacó el alcalde, José Manuel Moro, que «este año han visto incrementadas sus ventas un 6% respecto al 2013». Los datos en este caso cantan que el sector crece ligeramente y se mantiene en el pueblo, «tanto por la cantidad como por la calidad de las canteras de La Baña», apuntó el regidor, que adelantó que «este panorama también repercute en la riqueza del municipio, debido a que de él se benefician otros sectores, como la hostelería o el comercio local».
Con datos sobre la mesa, Moro argumentó que entre las cinco pizarreras de La Baña hacen actualmente una facturación mensual de cinco millones de euros, además de 600.000 euros en seguros sociales. El alcalde explicó que «en el pueblo la tasa de paro es prácticamente nulo», y adelantó que «en todo el municipio de Encinedo, al que pertenece el pueblo, la tasa ronda el 9,2%», una cifra que se sitúa muy por debajo de otros ayuntamientos de la provincia y la geografía española.
Vecinos y empleos
Las pizarreras dan trabajo a 500 obreros en un pueblo que no supera los 600 habitantes. Otro dato significativo que viene a avalar la situación económica de La Baña es la presencia de tres sucursales de banco en una localidad tan pequeña. Para el regidor «ésto ya significa algo», y más aún cuando el pasivo anual que manejan las entidades del pueblo llega a los 35 millones de euros.
No queda ahí. Según los datos facilitados por el regidor, el sueldo bruto de los trabajadores de las empresas de la localidad ronda los 1.600 euros brutos al mes lo que hace presuponer que la localidad sea uno de los pueblos más ricos de la provincia e incluso de la comunidad.
Todo, además, sin unos impuestos excesivos. El Ayuntamiento cobra por obra un 2%, la matriculación se sitúa en torno al 0,5, el IBI no supera el 0,55, tras la última actualización del Gobierno Central en base a la Ley de Sostenibilidad y Estabilidad Presupuestaria, y la recogida de basuras y limpieza supone una tasa anual para los vecinos de 30 euros.