Cómo hemos cambiado
El pub Del Patio a La Playa, veinte años testigo de la noche coyantina. La segunda mitad de los noventa fue la de mayor efervescencia con las discotecas Samoa y Pérgolas y locales como el Arlequín, Chuca, Guerrilla, Penal, Molly Malone, Raspa...
En Valencia de Don Juan hay varios pubs que son auténticos testigos de la evolución de la movida nocturna. Sus clientes han crecido con ellos y han vivido en sus carnes los cambios de costumbres. El Chuca y La Playa son dos de los más claros ejemplos. Locales que han sido capaces de sobrevivir a las modas y que hoy siguen siendo emblemas en la villa. Otros muchos se quedaron en el camino.
Los años ochenta y noventa fueron la época dorada de la movida nocturna en todo el país y Valencia de Don Juan no era ajeno a ello. En 1994 abrió sus puertas El Patio en la calle Mayor. Hace unas semanas celebró su veinte aniversario gozando de buena salud. Se trataba de un nuevo concepto de local nocturno con un amplio patio abierto de unos 300 metros cuadrados. Hace unos 8 años, casi como una premonición de la piscina de olas que este año ha inaugurado el Ayuntamiento, cambió su nombre por La Playa, que mantiene actualmente.
Cuenta su propietario, Geni González, que eran otros tiempos. El local ya había estado abierto años antes por la familia Alcón como una especie de sidrería. Dice González que la segunda mitad de la década de los noventa fue la de mayor efervescencia nocturna en la localidad. «Coincidieron muchos locales abiertos y todos funcionando bien». Y cita al mítico Arlequín, el Guerrilla. el Chuca, el Penal, el Molly Malone, la Raspa, el Cheroke... Y las discotecas Samoa y Pérgolas «A la gente de mi generación nos gustaba salir a los bares. Éramos gente de bar. Hoy nos hemos ido haciendo mayores y los jóvenes se divierten de otra forma. En nuestra época no había móviles y quedábamos directamente en el bar», asegura refiriéndose a aquellos que hoy pasan de los treinta y los cuarenta.
En aquella, asegura, los locales nocturnos abrián todos los días. Hoy casi sólo el viernes y el sábado. Geni recuerda que no hace tanto, nada más pasar San Juan, «venía mucha gente de León que hoy se queda en la capital». Los controles de alcoholemía, la responsabilidad al volante o la moda del botellón también puede ser causa del general descenso del ambiente de noche.