LAS CONSECUENCIAS DE LAS DECISIONES POLÍTICAS
La Junta pide incluir a la patata en las ayudas por el veto ruso
Clemente cree que las sanciones llevarán a la caída de precios
La consejera de Agricultura de Castilla y León, Silvia Clemente, pidió ayer que se incluya a la patata entre los alimentos protegidos contra los efectos del veto ruso a los productos agroalimentarios de la Unión Europea (UE).
«La patata se puede ver afectada por el veto ruso», aseguró Clemente a la salida del Consejo Consultivo extraordinario celebrado ayer en el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama) para analizar los efectos de las sanciones rusas y las medidas a impulsar dentro de la UE.
Clemente recordó que Castilla y León concentra el 30% de producción española de patata, por lo que considera necesario que desde la Comisión Europea se incluya este producto entre los alimentos «compensados e indemnizados».
Argumentó que el aumento de la producción europea unida a la sanciones rusas pueden provocar una caída de los precios.
Aunque no ha hablado con la ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, sobre la cuantía de las compensaciones, aseguró que ésta se ha comprometido a estudiar la reclamación de Castilla y León, ya que todavía está abierta la posibilidad de incluir nuevos productos para que reciban una compensación.
Clemente señaló que algunos productos como el porcino o la propia patata ya se vieron afectados por anteriores vetos de Rusia, y que en 2013 las exportaciones a ese país disminuyeron hasta los 25 millones de euros, cuando la media de los años anteriores se situaba en los 75.
Productos lácteos
En la reunión de ayer, la consejera informó a la ministra de algunas de las medidas que está llevando a cabo la comunidad para combatir el veto, como incentivar la creación de un consorcio para la exportación de productos lácteos, porque éstos se pueden ver «indirectamente afectados» por la caída de los precios.
El objetivo es, indicó, dirigirse a otros mercados como Portugal, Francia, Alemania o Reino Unido, para así «afianzar e incrementar las exportaciones» a esos países y paliar los efectos de las sanciones.
Eso sí, Clemente admitió que «la afección del veto es relativamente pequeña», porque las exportaciones a Rusia están cifradas en unos 15 millones de euros, sobre un total de 1.500 millones.