Astorga, la Cepeda y el Órbigo se unen para alegar contra «el riesgo de salubridad» del CTR
. Doce municipios denuncian el traslado de las balas de Santa María sin tratamiento previo.
Los doce municipios del área de influencia del centro de tratamiento de residuos (CTR) de San Román de la Vega presentaron ayer ante el consorcio Gersul las alegaciones pertinentes para impedir «el riesgo de salubridad que supone la llegada a la planta principal de 500.000 toneladas de basura sin tratamiento previo» procedentes del depósito temporal de Santa María del Páramo.
Las localidades sumadas en bloque a la protesta son Astorga, Benavides de Órbigo, Turcia, Hospital de Órbigo, Villares de Órbigo, Santa Marina del Rey, Villarejo de Órbigo, Magaz de Cepeda, Villaobispo de Otero, Villagatón, Villamejil y Quintana del Castillo.
Del mismo modo, PP, PSOE y UPL aprobaron otorgar tanto a Gersul como a la Junta de Castilla y León un plazo de unos días para mantener una reunión urgente con la que se pretende abrir «una posible negociación antes de formalizar ante los tribunales un recurso judicial».
Los respectivos escritos recuerdan que Gersul llevó a cabo «una mala gestión del sistema de residuos al no garantizarse la viabilidad de las instalaciones ni velarse por la protección de la salud de las personas y el medio ambiente».
Por otra parte, consideran «vergonzoso e irresponsable» que el consorcio haya esperado más de diez años para poner solución a un problema cuyos riesgos «son simplemente trasladados de sitio» y recuerdan que «la decisión de verter de manera directa los fardos de basura carece de autorizaciones ambientales, de modo que «podrían incluso colapsar todo el sistema provincial de residuos».
De producirse este colapso, los municipios advierten que la responsabilidad recaería «exclusivamente sobre el consorcio Gersul por ignorar los argumentos en contra de las medidas tomadas». Además, se suman a su queja los sobrecostes que podrían conllevar a todos los habitantes de la provincia a través de la tasa de tratamiento.
En último lugar, los integrantes de las dos mancomunidades y el Consistorio de Astorga exigen que tanto el consorcio de Gersul como la UTE Legio VII «garanticen la correcta gestión de la planta».