hospital de órbigo
La modernización del regadío supone una media de un 25% de ahorro en la comunidad
. El Órbigo se encuentra entre las comarcas más deficitarias en cuanto al gasto de agua en el campo .

La alubia, el ahorro de agua y la ganadería fueron los temas tratados ayer.
El curso de formación de agricultores organizado por el Sindicato Central de Barrios de Luna, continuó ayer con las jornadas formativas que, bajo el nombre de Agricultura de regadío: una apuesta de futuro, finalizará en la tarde de hoy.
A lo largo del día de ayer se celebraron tres ponencias, la primera de ellas sobre la comercialización de las alubias y su sistema de producción. El presidente del Sindicato de Regantes, Ángel González, destacó sobre esta charla «la importancia del papel de la Universidad de León en la investigación para poner la alubia al servicio de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) de la alubia de La Bañeza, para facilitar su semilla a los agricultores, de forma que se pueda producir una alubia limpia de fitosanitario y otras enfermedades similares que se y que al año siguiente vuelve a salir. Por ello se piden plantaciones vírgenes que permita empezar con semillas limpias».
La segunda ponencia versó sobre la modernización de los sistemas de regadío y el ahorro de agua que supone. Se estableció como prioridad «continuar con la modernización de los regadíos en la provincia de León y Castilla y León en general, que es eminentemente agrícola, con una economía basada en el mercado agroalimentario», por lo que la cuestión se convierte en un tema importante para los agricultores, quienes también «necesitan adaptarse y acostumbrarse a las modernidades». El ahorro de agua en la provincia supone «una media cercana al 25%, aunque hay sistemas donde la modernización consigue ahorrar más y hay otras como el Órbigo que es deficitarias que tienen que sacar la producción con el escaso agua que poseen».
En último lugar, la conferencia de la tarde trató el tema de la ganadería en la zona del Órbigo como un complemento a la agricultura. González comenta que «en dicha zona siempre hubo mucha ganadería pero desapareció con la llegada de los tractores, quedando reducida a ser un tema prácticamente residual, por lo que podría suponer una salida para muchos productores que tienen trigo y pueden aprovechar el forraje».