La Ley de Patrimonio Natural endurece los estudios ambientales
Las administraciones y promotores privados deberán analizar y tener en cuenta el impacto ambiental de las obras, infraestructuras, planes y programas desde el diseño inicial de los proyectos, lo que supondrá que los documentos incluirán ya su repercusión en el medio, a diferencia de lo que sucede hoy en día, cuando se someten una vez conocidos los proyectos.
Así lo establece el proyecto de Ley de Patrimonio Natural que, previsiblemente, se aprobará en las Cortes antes de fin de añosdebido al avanzado estado de la tramitación, según informaron a Ical fuentes de Fomento y Medio Ambiente. En principio, esta medida es una orientación que se espera sea tenida en cuenta por cualquier tipo de administración, si bien fuerza ejecutiva podría ser limitada.
Se trata de unas de las novedades de esta norma, que ya ha superado su apartado de información pública y que ya sólo está a la espera del informe del Consejo Consultivo. La ley pretende, además de la regulación directa y sustantiva de conservación de espacios y biodiversidad, introducir la conservación como algo transversal para el resto de políticas sectoriales. «Cuando se contempla urbanismo o infraestructuras como carreteras AVE o energía y regadíos, se contemple el factor de la conservación del patrimonio natural para tener en cuenta y evaluar. Si había un proyecto de carretera y luego se estudia cómo afecta al medio ambiente, ahora queremos que no sea evaluación posterior, sino en el propio diseño», comentan desde la Consejería.