La tardanza del proceso concursal de Endaki espanta el proyecto de VTC
Pretendía crear 250 empleos al trasladar su producción desde Noruega a La Robla.

Una de las visitas realizadas a la planta roblana cuando fue inagurada en el año 2010.
Los peores presagios se han cumplido. La tardanza con la que se está resolviendo el proceso concursal al que está sometida desde hace un año la empresa Endaki Tecnocast de La Robla parece que ha sido la causa para que la multinacional alemana VTC decida abandonar la puja por hacerse con el control de la planta de fundición de piezas eólicas.
Según fuentes consultadas por este periódico, responsables de la empresa alemana viajaron la semana pasada a León para formalizar el plan industrial con el que pretendían adquirir la planta roblana, pero ante el retraso del concurso de acreedores, y ante el temor de que proceso pudiera llegar a judicializarse los alemanes han decido retirar su oferta.
VTC había anunciado su intención de trasladar la producción de una de sus fábricas ubicadas en la localidad noruega de Kristiansand a la planta roblana, lo que supondría una producción anual de 30.000 toneladas y la creación de 250 puestos de trabajo inmediatos, 150 más que los que tenía Endaki en La Robla antes del ERE de extinción presentado hace un año. Los alcaldes de la zona ya habían advertido que el cierre de la factoría noruega era inminente, por lo que urgían a los administradores concursales a que tomaran una decisión lo antes posible, ya que de lo contrario la firma alemana podría descartar la planta roblana, como de hecho ha sucedido.
La oferta de VTC era hasta ahora la favorita tanto para los trabajadores de la planta como para los alcaldes de la zona, ya que era la única que presentaba un plan industrial y la única que suponía la creación de nuevos puestos de trabajo.
Ahora, sobre la mesa de los administradores concursales sólo queda la propuesta de la empresa francesa Safe Metal, una oferta que pese a carecer de momento de un plan industrial concreto, y de no contemplar la creación de nuevos puestos de trabajo, sí incluye una importante oferta económica para hacerse con las instalaciones de la planta roblana.
Los alcaldes habían pedido a los administradores que priorizaran la oferta que más empleos de trabajo supusiera y no la que aportara una mayor cuantía económica, por lo que desde el primer momento se decantaron por la alemana VTC como la más favorable para los intereses de la comarca.
Lo único que se sabe de la oferta francesa es que propone producir 5.000 toneladas, en un plazo de cuatro años, aunque no especifica el número de puestos de trabajo que se crearán. Lo que sí presenta es una oferta económica de 600.000 euros por hacerse con el control de la planta roblana.
Uno de los principales argumentos esgrimidos por los alcaldes de la zona para defender la obligación de los administradores concursales de primar la creación de empleo a los intereses económicos a la hora de adjudicar el proyecto está en el origen de parte de la inversión para la puesta en marcha de Endaki Tecnocast en La Robla. De los casi 35 millones que supuso la construcción de la planta, 7,5 procedía de los fondos mineros aprobados por el Gobierno central para la reconversión de las zonas afectadas por el declive de la minería en la provincia de León.