Diario de León

INFRAESTRUCTURAS

Las obras de regadío del Páramo Alto se exponen a perder la ayuda de la UE

La burocracia retrasa las obras de los sectores I y VIII que deberían acabar este año.

Fotografía de archivo de la balsa del sector III de la zona regable del Páramo Alto.

Fotografía de archivo de la balsa del sector III de la zona regable del Páramo Alto.

Publicado por
A. Domingo | Redacción
León

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La Sociedad Estatal de Infraestructuras Agrarias, S.A. (Seiasa) no habrá terminado las obras correspondientes a la modernización de regadíos en la Comunidad de Regantes del Canal del Páramo —en la zona regable conocida también como Páramo Alto—, en los sectores VIII y I de riego, donde aún no se han licitado las obras que le corresponde ejecutar por convenio, incluidas en el horizonte 2015, a consecuencia de la burocracia. Mientras las administraciones mueven papeles y se acumula un año de retraso en las obras, los agricultores llevan este periodo con los créditos y avales necesarios contratados para afrontar las obras y pagan los correspondientes recibos.

El convenio que desarrolla las obras en el sector VIII, que se firmó en noviembre de 2013, incluye la mejora de 2.200 hectáreas de los municipios de Bustillo del Páramo, Urdiales del Páramo y Villazala y afecta a 480 regantes. El importe estimado de las obras se situaba entonces cerca de 18 millones, de los 13,31 que debía aportar Seiasa y 4,47 a la Junta de Castilla y León, en una relación de 74 a 26%, si bien en la parte que financia la sociedad estatal se incluye la ayuda del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo rural y los pagos de los regantes, que se dividen en un 24% que financian mediante crédito bancario en los primeros 25 años y, el resto, en anualidades en otras tantas anualidades siguientes en las que Seiasa recupera el dinero invertido, al igual que en otras modernizaciones.

A pesar de que el año tan sólo ha comenzado, lo cierto es que por mucho que se avance en la licitación de las obras, el procedimiento de adjudicación y firma de contratos entraría de lleno en la campaña de riego, que comienza el 1 de abril, con las dificultades que ésta supone para acometer las obras hasta que el 30 de septiembre se dé por terminada, por lo que la única solución posible al retraso es negociar con la Unión Europea, que financia parte de las obras, una prórroga.

La última publicación oficial a propósito del Sector VIII es de mediados de octubre, cuando la Subdirección General de Regadíos y Economía del Agua del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama) hizo pública la aprobación del proyecto de mejora y modernización del regadío tras la modificación técnica que fue precisa realizar, después de delimitar con precisión los límites del sector. A esta modificación debe seguir la firma de una addenda al proyecto, trámite que aún no se ha producido.

En cuanto a la parte de obra cuya ejecución corresponde a la Junta de Castilla y León —adjudicada en junio en 3,71 millones y que comprende la estación de bombeo, la tubería que lleva el agua hasta ésta y las instalaciones eléctricas de alta y baja tensión necesarias— ya se ejecuta y es previsible que una vez terminada no sea posible probar la instalación por falta de la tubería cuya instalación corresponde a Seiasa. Es decir, el agua llegará a la estación pero que disponga del cauce adecuado para salir ya a presión es otro cantar.

A esto se añada el hecho de que en el sector ya está ejecutada la concentración parcelaria y las nuevas explotaciones se entregarán esta primavera —marzo o abril—, según apuntan las previsiones.

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