ECONOMÍA

El regadío salva la agricultura leonesa en una campaña de precios muy bajos

La producción de cereales cae un 21% en un año que sólo fue bueno para el ovino

José Antonio Turrado y Arsenio García presentaron el balance anual de Asaja

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A. DOMINGO | REDACCIÓN
León

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Malos o malas producciones son las notas que marcan al sector agroganadero en León, según las valoraciones del sindicato agrario Asaja, que ayer presentó su balance del 2014 en la provincia, en un año sin excesivos sobresaltos ni alegrías para el campo, a excepción de la subida de la leche del ganado ovino, después de años de declive. El regadío y sus alternativas salvan a la provincia del mal año que presenta la región en los cereales de secano. En las exportaciones, el veto ruso a los productos de la Unión Europea marcan el antes y el después en los precios, con tendencia a la baja desde que la potencia del Este cerró sus fronteras a consecuencia de la tensión militar en Ucrania.

El año que se ha ido golpeó más fuerte en los sectores de una importancia relativa parta la agricultura leonesa, si bien existen datos que dejan temblando incluso el papel que los recoge. Los 6.140 cultivadores de cereal —destinaron al trigo 62.727 hectáreas, 21.456 a la cebada, 9.729 a la avena y 8.214 la centeno—, la producción se cifró en 261.117 toneladas, un 21% menos que en la campaña anterior y un 12% inferior que la media de los últimos diez años. Además, los precios cayeron con respecto a 2013 y no tienen parangón con los de 2012, cuando fueron excepcionalmente buenos.

En lo que se refiere al maíz, en el que León encabeza en ránking nacional de superficie, la provincia batió su récord en extensión sembrada —un 3,5% superior a la del año anterior, con 70.352 hectáreas—, pero con menores rendimientos, ya que se estima una producción de 9,9 toneladas por hectárea frente a los 10,1 del periodo anterior. También son los precios los que empañan la temporada para los 4.992 cultivadores de maíz y en la parte positiva Asaja destaca una cosecha escalonada, como consecuencia de lluvias y nieblas, que ha impedido que se produjera un exceso de oferta en momentos puntuales, que hubiera hundido los precios aún más.

En cuanto a la remolacha, si bien el sindicato recoge un aumento del 14,23% en al superficie sembrada, añade que es la fábrica azucarera la que asume el esfuerzo «y no los agricultores profesionales», pese al esfuerzo de la industria por garantizar los 40 euros por tonelada para la campaña de transición a la nueva PAC. Aún en plena campaña, Asaja estima que los rendimientos en la azucarera de La Bañeza «serán los peores de las tres fábricas de Azucarera y de la zona norte». Lo mejor para el sector, en el que trabajan 883 cultivadores, es la firma del Acuerdo Marco Interprofesional en el penúltimo día del año , que le dota de estabilidad en precio para las próximas cuatro campañas.

La campaña de 2014 resultó especialmente desastrosa para la patata y para la alubia. Sin embrago, Asaja previene del riesgo de tomar la parte por el todo y advierte de que la primera supone 1.760 hectáreas para la provincia y la segunda, 2.440.

Los datos oficiales elevan a 47,9 toneladas la producción de tubérculo en la provincia, un 25,7% con respecto a 2013, dato «absolutamente indiferente» por los precios «ruinosos». La excepción la marca la patata sujeta a contrato con 100 euros por tonelada frente a los 30 a 60 céntimos a los que han tenido salida en el mercado libre.

En lo que se refiere a la legumbre, las lluvias de otoño arruinaron entre el 35 y el 40% de la cosecha, situando los rendimientos esperados de 2.800 kilos por hectárea en unos pobres 1.580 kilos. El consuelo, que la falta de oferta ha mantenido los precios en «niveles aceptables».

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El lúpulo se quedó por debajo del techo de producción que marca el contrato con las cerveceras,, un millón de toneladas. Los 924.603 kilos recogidos impidieron que se produjera de nuevo una crisis sobre qué hacer con los excedentes, en un cultivo casi al 100% leonés que ocupa 511 hectáreas, con una media de superficie de dos hectáreas.