COSAS DE AQUÍ
Burros, versos, tartas y otros animales
Los asnos Perico y Platero devuelven los ripios de san Antón a Villeza después de veintitrés años

A la espera de la bendición en Las Grañeras
Casi un cuarto de siglo ha transcurrido desde que la en Villeza (municipio de Vallecillo) se recitara desde sede asnal al santo abad Antón, en día helador que hizo tropezar durante la procesión a uno de los asnos elegidos como púlpito, Perico, cuyo jinete casi da con los huesos en el suelo. Pero el apoyo del patrón de las bestias que ayudaban al hombre a ganar el pan con sudor —también de las mascotas, por extensión— evitó un accidente que hubiera supuesto retomar con mala pata la ya desacostumbrada tradición.
Finalizado el desfile una media docena de vecinos desfiló ante la imagen del anacoreta, al que rogaron en verso, en una jornada con música, pendón y un tentempié que sirvió la junta vecinal a los asistentes.
En Las Grañeras el pórtico del templo parroquial sirvió para bendecir a los animales, desde caracoles a gallos, perros y un borrico. A continuación, llegaron los refranes, dedicados este año en especial a banqueros y políticos —su esfuerzo les ha costado protagonizar el acto popular, aunque maestros y vecinos de todas las épocas también salieron a relucir—. El trovador Leonis Mencía, pese a su edad, no quiso perderse la celebración.
La palabra ocurrente dio paso a la rifa de las roscas del santo y un homenaje al maestro del pueblo que educó a la juventud de Las Grañeras en tiempos casi olvidados.
La dulce puja
Como en otras muchas localidades de la provincia, Algadefe celebró ayer la festividad de san Antonio Abad en la que no faltó unos de sus actos más peculiares y tradicionales, la popular subasta de tartas donadas por vecinos, empresas, el Ayuntamiento o la cofradía. Este año más concurrida que en otras ocasiones.
Tras la misa en honor al patrón, en la que actuó el coro Torreblanca, a las puertas de la iglesia, a las dos en punto como estaba previsto, comenzó la rifa en un mediodía con una temperatura muy agradable. Al grito de «¿quién da más?», la primera tarta se adjudicó por 37 euros, la segunda por 50, la tercera por 40. Así hasta nueve dulces de una pinta exquisita en la que el que alcanzó más valor fue la de la cofradía que se vendió por 83 euros. También se subastó un queso y la pata de un cerdo. En total la Cofradía de san Antonio Abad consiguió recaudar 443 euros.
Las fiestas continuaron por la noche con un baile amenizado por la orquesta Ipanema, al que siguió una discoteca móvil. Hoy será la misa de difuntos y por la tarde habrá una fiesta infantil.