Las copiosas nevadas triplican la superficie esquiable en San Isidro
Prácticamente una semana entera de copiosas nevadas han conseguido que las estaciones de esquí de la provincia tomen al fin el pulso de la temporada, después de semanas —desde el inicio efectivo de la campaña en diciembre— a medio gas por la escasez de manto blanco en sus pistas, sobre todo en Leitariegos.
Las abundantes precipitaciones blancas de los últimos siete días han logrado triplicar la superficie esquiable en el enclave invernal del Alto Porma y Alto Curueño, donde desde ayer los usuarios disfrutan de 25 de sus 34 kilómetros totales esquiables, una superficie que multiplica por tres a la media de las últimas semanas: situada en los ocho.
Ayer el día no acompañó, ya que la niebla y los cielos cubiertos protagonizaron la jornada. La estación cuenta en sus máximos niveles con dos metros de nieve acumulados, mientras que los mínimos no bajan de los cincuenta centímetros. Actualmente se encuentran en servicio 24 pistas y 11 remontes. Las intensas nevadas han permitido abrir la zona de Salencias, en la base de este enclave blanco, hasta ahora cerrado por el déficit de nieve.
El sector aguardaba ya con nerviosismo la llegada de copiosas nevadas para que la temporada arrancara de forma definitiva y lograra atraer más visitantes que hasta ahora. La pérdida del puente de la Constitución, sin nieve en las pistas y con la estación cerrada, ya ocasionó importantes pérdidas, al igual que una Navidad a medio gas. Ahora esperan con impaciencia el puente de Carnaval (del 14 al 17 de febrero): cuatro días en los que tradicionalmente las plazas hoteleras están al completo y las pistas atestadas.
Mientras, en Leitariegos las nevadas de la última semana han conseguido poner en servicio prácticamente el 90% de toda su superficie esquiable: 6,2 de siete kilómetros, después de pasarse semanas con poco más de 1.000 metros viables para la práctica de los deportes blancos. Cuenta con ocho de sus once pistas en funcionamiento y cinco remontes. Sus espesores máximos de nieve dura alcanzan los 160 centímetros, los mínimos rozan los 40.
Las vecinas estaciones de esquí asturianas (Fuentes de Invierno y Valgrande-Pajares) están también a pleno rendimiento tras las copiosas nevadas de la semana. La vecina de San Isidro tiene toda su superficie en marcha, con espesores de hasta 280 centímetros y Pajares dispone de 30 pistas en servicio.