ECONOMÍA
La azucarera de La Bañeza cierra con 193.826 toneladas más que en 2014
La industria supera el cupo de azúcar de la zona y aún no ha terminado de refinar

La campaña mejora los datos de la anterior en superficie, rendimientos y cantidad de raíz
El cierre a la recepción de la fábrica de La Bañeza puso ayer el punto final a la campaña remolachera en las factorías de la Azucarera Iberia en la Zona Norte. La remolacha que han recibido las tres molturadoras ascienden a 1.857.736 toneladas, con una polarización media del 17,17%, lo que suponen 454.645 toneladas que en la campaña anterior, marcada por una climatología poco favorable para las siembras y que tampoco acompañó en el arranque (el año pasado, La Bañeza cerraba el 15 de abril y fue necesario interrumpir la campaña).
El incremento en la cantidad de raíz de este año se debe a la buena campaña, sí como al incremento del 14% de la superficie sembrada en la Comunidad. La campaña se ha desarrollado en 117 días, desde que la planta zamorana abrió sus puerta el 17 de octubre. Como se recordará La Bañeza esperó al 4 de noviembre para iniciar las entregas y ha recibido 660.474. La molturadora leonesa también sube en cuanto a recepción, en concreto, 193.826 toneladas con respecto a las 466.648 del año pasado, si bien hay que tener en cuenta que la empresa ha desviado 100.000 toneladas de Toro a fin de evitar un parón debido a la imposibilidad de entrar en fincas del Páramo.
En cuanto a la riqueza de la remolacha, la media de la tras factorías de azucarera, el 17,17% mencionado antes, es menor al 17,65% del año anterior. La cifra más baja al cierre la marcó La Bañeza, con un 17,51, frente al 16,99 que ha registrado este año, entre el 17,69% de Toro (cerró el 24 de enero) y el 16,62 de Miranda de Ebro (dejó de recibir el 27 de enero).
La producción
Cuando aún hay actividad en la fábrica bañezana, Azucarera había producido ayer 308.804 toneladas de azúcar blanco de remolacha, lo que supera la cuota asignada a la zona, cuando en el año pasado no se completó el cupo.
A falta de concretar la cifra final de producción y los rendimientos medios, Azucarera ya ha calificado este año como bueno y se ha planteado como objetivo ganar en superficie de cultivo, bonificando a los productores situados más cerca de las fábricas y a aquellos que consigan mayores rendimientos, como se recoge en el Acuerdo Marco Interprofesional (AMI), firmado con las principales organizaciones agrarias el 30 de diciembre.
El AMI garantiza al agricultor la rentabilidad del cultivo de la remolacha hasta el 2020, cuando se ha programado el fin de las cuotas para 2017.