El Plan de Urbanismo sigue en el aire a menos de tres meses de las elecciones
El incendio de La Brecha obliga a replantear las futuras opciones para esa zona.

El incendio de La Brecha, en agosto, aún colea en los trámites.
Aunque la intención hace cuatro años era que el actual mandato terminara con un nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) sobre la mesa y ya aprobado, los retrasos y las complicaciones hacen difícil que la legislatura acabe con la aprobación inicial del documento base.
Lo cierto es que las demoras y los escollos han dificultado que se cumplieran los plazos. Así lo explicó la alcaldesa, Victorina Alonso, que no pierde la esperanza de que la base del Plan de Urbanismo aún pueda pasar por alguno de los dos plenos que le quedan al mandato. Sin embargo, la empresa redactora aún no ha terminado de llevar a cabo las correcciones planteadas desde la Oficina Técnica Municipal.
Como se recordará esta base sentaba los pilares del futuro plan, donde se marcaban las zonas inundables, se hacía especial hincapié en el cuidado del patrimonio, se hablaba de la integración de las pedanías y se contemplaba el crecimiento del polígono industrial. Si bien, aunque el documento llegue al pleno después tendrá que pasar por la Junta y con el visto bueno de la administración de nuevo a la corporación para que le den luz verde definitiva a esta fase.
Uno de los principales motivos que han llevado al retraso en la ejecución del plan ha sido, según la alcaldesa, los aplazamientos solicitados por la redactora. Tanto, que según reconoció, se valoró incluso una sanción que finalmente no pudo materializarse porque la ampliación de los plazos se solicitó en tiempo y forma.
Ahora el futuro plan ha encontrado una nueva complicación que surgió a raíz del incendio de la casa de La Brecha a mediados del mes de agosto. Desde entonces colean los trámites para demoler o rehabilitar el inmueble calcinado. El sobresalto de las llamas, que puso en alerta a toda la ciudad, ha traído consigo además un replanteo de las opciones que el plan barajaba para la zona, entre ellas hacer un aparcamiento, una zona verde o bien terreno edificable. Tres alternativas que ahora están a la espera de saber qué pasa con el viejo edificio.
La última noticia al respecto llegó recientemente, la alcaldesa confirmó que la propiedad ha pedido un aplazamiento para actuar. Sin embargo, el Consistorio ya ha decidió, con el visto bueno de Patrimonio, el derribo de la zona abuhardillada de la antigua harinera por motivos de seguridad. Además, se espera que en fechas próximas pueda abrirse al paso de los ciudadanos la escalera vallada desde que se originó el incendio.