REGADÍO
La nieve garantiza los riegos pese a la falta de lluvias en las zonas de cultivo
Las reservas de agua en los pantanos de la cuenca del Duero superan el 90%
El embalse de Riaño, al 93% de su capacidad, aún recibirá parte del deshielo de la nieve que queda en las montañas
Mientras la nieve ha sepultado literalmente la montaña leonesa durante este invierno, con continuas precipitaciones, lo cierto es que en la meseta, en las áreas de cultivo, el cielo no se ha mostrado ni mucho menos generoso. Pero, en cualquier caso, la campaña de riego está garantizada con los pantanos de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) por encima del 90% de su capacidad, en niveles muy similares a los que registraba ahora hace un año, aunque fueron entonces insistentes lluvias las responsables de que la reserva de agua fuera suficiente.
Es la nieve, que, tras fundirse, recogen los pantanos, la que asegura este año que las cosechas salgan adelante en las zonas de regadío, al situarse la reserva de agua muy por encima de la media de los diez últimos años.
La magnitud de la nevadona fue tal que en una primavera más de Corte Inglés que de la provincia leonesa que la CHD estima que alrededor aún quedan en las montañas alrededor de 100 hectómetros cúbicos (hm3) de agua en forma de nieve. El organismo de cuenca apunta que no existe un sistema para medir exactamente la cantidad y se apresura a matizar que el deshielo no supone subir el volumen embalsado en la estimación, ya que parte de la nieve pasará a la atmósfera por sublimación, sin pasar por el estado líquido. Verter de golpe 100 hm3 en Riaño, que no ocurrirá, supondría rebasar la capacidad de la presa —su máximo se sitúa en 651 hm3—. Ayer el pantano almacenaba 608,12 hm3, frente a los 609,17 del año anterior.
Una Semana Santa sin abrigo se ha llevado la corona blanca de la mayor parte de los montes cuyas laderas miran al Embalse de los Barrios de Luna, que guarda 285,6 hm3, dos menos que hace un año. En el Porma, la reserva es de 288,55, seis menos que en 2014, y en Villameca se alcanzan los 18,74 hm3, casi uno más que el año pasado.
La cantidad de agua embalsada y la posibilidad de precipitaciones durante este mes y el que viene llevan a la CHD a anunciar un año sin problemas para el regadío pese al tiempo seco de las zonas de cultivo. Con valores similares, la campaña de riego pasada registró una primavera también seca y no se produjeron mayores inconvenientes en la provincia.
Sin necesidad de desembalse se ha dado el riego de nascencia a la remolacha y se ha auxiliado a los cereales, más necesitados de agua de lo que es habitual por estas fechas.