Los sindicatos denuncian el «cierre encubierto» de la minería
Ya no hay tiempo. Ni tampoco nada que renegociar. En las condiciones actuales las empresas mineras no tienen como fecha límite el 31 de diciembre de 2018, sino un plazo de menos de dos meses para determinar su supervivencia. La falta de voluntad política para solucionar el mecanismo que regule las relaciones entre eléctricas y mineras sólo esconde «un cierre encubierto del sector, y eso no lo vamos a permitir».
Es uno de los mensajes que los sindicatos mineros llevaron ayer al presidente Herrera. El otro también fue claro: no hay nada que negociar. Las condiciones que regulan el funcionamiento del sector hasta 2019 están establecidas en el Marco de Actuacion de la Minería, que se firmó entre sindicatos, empresas (eléctricas y mineras) y Gobierno. «Este es el tercer incumplimiento del Ejecutivo de Rajoy. No cumplió el Plan del Carbón que estaba en vigor cuando llegó al poder, ha incumplido también el firmado por su Gobierno y ahora pretende imponer una reforma unilateral que vulnera lo que ya está firmado».
Los representantes de los trabajadores rechazan «parches de unas toneladas de carbón para tener una campaña electoral tranquila», y exigen que se cumpla «lo que está firmado. Salimos en 2012 a la calle y acabamos aceptando un plan que no nos gustaba. Ahora también se incumple. No hay más plazo para palabras, ahora tienen que atenerse a lo pactado».
La parte social acusó ayer una vez más a las administraciones de ser las culpables de la situación actual del sector. «Ellos son los árbitros del partido, y han permitido que no se cumpla lo firmado. Todo porque la intención es el cierre de la minería».
Punto de inflexión
Los representantes sindicales también advirtieron ayer de que han cumplido «toda la ronda de contactos en los despachos, y hasta ahora no se ha obtenido nada». Consideran la reunión de ayer con Herrera un «punto de inflexión» que les aboca de nuevo a defender sus empleos con movilizaciones.
Por su parte la eléctrica Endesa rechazó ayer comentar «las posibles soluciones a los problemas que vive el sector hasta que se concreten»; aunque reiteró su «disposición el diálogo, una actitud con la que a lo largo de los últimos meses se está tratando con las distintas partes implicadas, para intentar encontrar una salida».