LABORAL
La plantilla del CTR ratifica la huelga para principios de mayo
La empresa denuncia la falta de diálogo de los trabajadores.

La huelga paralizará la recogida de toda la provincia.
Ya han votado prácticamente todos los trabajadores del CTR provincial, a falta de unos pocos que lo harán este fin de semana. De los 177 empleados por la UTE Legio VII, un total de 130 han apoyado el paro, otros 18 (técnicos superiores y administrativos) se han abstenido, mientras que el resto o falta por votar o directamente la han rechazado.
El próximo lunes comunicarán a la empresa su decisión, que según explicó Antonio Nicolás, responsable de USO, —el sindicato mayoritario del comité—, «se ha tomado sin urnas, con la firma de una declaración individual pero generalizada de los trabajadores ante el ataque laboral que les ha planteado la empresa». La huelga indefinida se iniciará el 2 ó el 4 de mayo, ya que hay que esperar diez días desde su convocatoria que se formalizará la próxima semana. A partir de esta fecha, la recogida de basuras y el tratamiento de residuos de León y de toda la provincia, quedarán paralizados a la espera de que trabajadores y empresa concesionaria lleguen a un acuerdo.
Antonio Nicolás asegura que el responsable final de esta situación es Gersul, el consorcio provincial del CTR, por no revisar el canon de producción con la empresa desde el 2007
Fuentes de la UTE Legio VII calificaron ayer de «decepcionante» la decisión tomada por los trabajadores, a los que acusan de cerrar la puerta al diálogo que la propia empresa abrió en la reunión mantenida con ellos el pasado martes, donde dejó clara su intención de negociar. De hecho, aseguran que se acordó volver a reunirse el lunes después de que los trabajadores se reunieran en asamblea para concretar sus propuestas para negociar el convenio colectivo. La UTE sospecha que los trabajadores no han querido negociar ya que los asesores internos del comité tenían la decisión tomada.
La empresa critica la falta de sensibilidad de los trabajadores que con esta situación fuerzan a que las cosas queden como están, con el mismo convenio colectivo, algo que «es insostenible» en una empresa privada con 40 millones de pérdidas, lo que «condiciona su viabilidad».
Desde la UTE, que a través de dos expedientes planteó una rebaja salarial para toda la plantilla y cambios geográficos para los trabajadores de los centros de trasferencia, aseguran que sus empleados cobran actualmente un 20% más que los contratados en otras empresas del sector en la provincia.
Por último aseguran que «no saben qué defienden los trabajadores en la huelga ya que no conocen sus propuestas».