TRIBUNALES
Acepta cinco años por reventar el ojo a un hombre a puñetazos
La Audiencia le impone una indemnización de 42.372 euros
Un vecino de Ponferrada aceptó una pena de cinco años de prisión por un delito de lesiones agravadas, que cometió el 7 de mayo de 2012, cuando golpeó repetidamente en el ojo a un hombre con el que mantuvo una discusión. Además, el ponferradino deberá indemnizar al herido con 42.372,62 y hacerse cargo de los de los 4.790,74 euros por los gastos que generó a la Gerencia Regional de Salud la atención médica al agredido, según recoge una sentencia de la Sala de lo Penal de la Audiencia de León. Además, no podrá aproximarse a menos de 1.000 metros de la víctima, su domicilio, lugar de trabajo o cualquier otro que frecuente, ni podrá comunicarse con ésta en nueve años.
Los hechos se produjeron sobre la tres de la tarde del día señalado, en la estación de autobuses de Astorga, situada en la avenida de las Murallas, cuando el acusado puso fin a una disputa propinando «numerosos puñetazos en la zona del ojo derecho a su interlocutor». A consecuencia de los golpes, el agredido sufrió «traumatismo en el ojo derecho, con estallido ocular y hemovítreo», señala la sentencia. Para tratar las lesiones, los médicos le sometieron a «varias intervenciones quirúrgicas», con el fin de reconstruir el globo ocular, una vitrectomía —extracción del humor vítreo— y colocación de una lente intraocular.
«Bultos y sombras»
El herido tardó en curar 512 días, con 10 de éstos de hospitalización y 40 impeditivos para el desarrollo de su ocupación habitual. Además, sufre alteraciones postraumáticas del iris y un déficit de agudeza visual —distingue únicamente bultos y sombras, al conservar únicamente el 20% de la visión—, además de ligero perjuicio estético.
En sus conclusiones provisionales, el ministerio Fiscal solicitaba ocho años de prisión —en función del artículo 149 del Código Penal, que contempla penas de seis a doce años a quien cause la pérdida o la inutilidad de un órgano o miembro principal, o de un sentido— además del pago de las indemnizaciones reseñadas y el resto de las penas. Sin embargo, al inicio del juicio, el Fiscal solicitó la imposición de una pena de cinco años al considerar que el acusado cometió los hechos bajo tras la ingesta del alcohol, lo que alteró sus facultades intelectivas y volutivas. Seguidamente, la sala escuchó al acusado y su defensor. El primero reconoció los hechos y mostró su conformidad con las penas y su letrado no consideró necesaria la continuidad del juicio.