Los ganaderos de Babia critican la indeferencia de la Junta por los ataques del lobo
Remiten un escrito a la delegación donde exigen medidas para proteger la cabaña y el cobro de las indemnizaciones por daños.

Un ternero, con graves heridas, tras sufrir el ataque de un lobo el pasado mes de abril en Villafeliz de Babia.
Los reiterados ataques del lobo que llevan sufriendo los ganaderos de la comarca de Babia en las últimas semanas están provocando la indignación entre los afectados que denuncian sentirse «abandonados», ante este «grave problema».
Por este motivo, ayer mismo presentaron un escrito ante la delegación territorial de la Junta de Castilla y León en la capital, dirigido tanto al servicio de Medio Ambiente como al de Agricultura y Ganadería para reclamar una mayor atención de la administración autonómica ante lo que ellos mismos denominan como un «incremento exponencial de los ataques del lobo a las cabañas ganaderas en esta primavera».
Esta denuncia se produce después de que el pasado fin de semana dos ataques de cánidos, uno en Pinos y otro en San Emiliano, acabaran con la vida de dos potros e hirieran de gravedad a otros dos.
Los ganaderos denuncian el «abandono absoluto» de la Junta, «al no darnos ningún tipo de respuesta ante el grave problema que sufrimos y negándonos o dilatando en el tiempo las indemnizaciones que reclamamos», clama el escrito presentado.
En este sentido, los afectados aseguran que los ganaderos, tanto de ovino, vacuno y equino, corren a cargo con todos los gastos derivados de la pérdida de las reses, así como de los derivados del costoso y largo tratamiento de las heridas que sufren tras los ataques.
Más guardamontes
Otra de las denuncias de los ganaderos se centra en la falta de medios de los guardamontes por parte de la Junta de Castilla y León, «lo que hace inviable contactar con ellos cinco días a la semana, reduciéndose solo a martes y jueves como únicas en las que podemos denunciar la presencia de lobos o sus ataques».
Por todo esto, reclaman a la administración que se adopten las medidas necesarias para proteger las cabañas ganaderas de la comunidad, ante los cada vez más frecuentes y dañinos ataques del lobo.
Del mismo modo, piden que se adopten mecanismos ágiles que permitan a los afectados recibir las indemnizaciones en «tiempo y forma», evitando la actual situación en la que los ganaderos asumen el cien por cien de los daños producidos por el lobo.
Por último, piden que se desde la Junta de Castilla y León se dote a los guardamontes de los medios necesarios para poder atender a los ganaderos afectados todos los días de la semana.