LA CRISIS DE LA MINERÍA
La insolvencia de la Vasco le lleva a solicitar el concurso con una deuda de 50 millones
La minera, que sigue sin facturar adeuda más de 23 millones a sus proveedores, y 13,5 a diversas entidades financieras

Lavadero de carbón de la Hullera Vasco Leonesa en La Robla
Las causas que provocaron el «estado de insolvencia» que llevó a la Hullera Vasco Leonesa a solicitar preconcurso de acreedores el pasado mes de febrero «no sólo no han desaparecido, sino que contiúan agravando el deterioro de la situación económico-financiera de la sociedad». En estos tres meses la empresa no sólo no ha podido llegar a ningún acuerdo con sus acreedores, sino que en la situación actual no encuentra posible resolver sus dificultades. Ante esta evidencia, el consejo de administración de la sociedad minera aprobó ayer la presentación del concurso voluntario de acreedores, que hoy hará efectiva ante el Juzgado de lo Mercantil.
Con la medida, la Vasco pretende «preservar la continuidad empresarial y proteger los intereses de los afectados», que son trabajadores, acreedores y accionistas; según detalla en el documento que ayer envió a la Comisión Nacional del Mercado de Valores.
Ante esta situación, la comisión decidió suspender «cautelarmente» la cotización de la compañía.
A finales del primer trimestre la Hullera Vasco Leonesa arrastraba una deuda de 49,559 millones de euros, la mayor parte de ellos en pagos pendientes a sus proveedores y acreedores. Sólo la deuda por servicios en este apartado supera los 18 millones de euros.
También es abultado el endeudamiento con las entidades bancarias, 13,5 millones de euros, de ellos 5,5 millones por préstamos y más de 6 millones en líneas de crédito.
Otro de los apartados en los que la sociedad minera acumula mayor volumen de deudas es con las administraciones públicas. En los últimos meses, los escasos ingresos que ha contabilizado se han destinado fundamentalmente al pago de las nóminas, y a mantener al día la cotizaciones a la Seguridad Social (condición indispensable para poder seguir optando al cobro de las ayudas a la producción comprometidas, así como del resto de las cantidades que aún le adeuda el Gobierno).
A 31 de mazo la deuda con la administración tributaria era de 1,4 millones de euros, y con la Seguridad Social de casi 1,2 millones (la mayor parte de esta cantidad en aplazamientos, y respaldada por avales bancarios).
A otras entidades (entre ellas ayuntamientos) les adeuda algo más de siete millones de euros.
Sin facturar
Buena parte de esta situación se desató con los incumplimientos del real decreto de garantía de suministro el año pasado. La Vasco debía haber suministrado (y por tanto facturado, y cobrado las correspondientes ayudas por ello) 845.000 toneladas de carbón. Sin embargo, sólo pudo suministrar 453.000 toneladas. Ello llevó a la compañía a terminar el ejercicio con unas pérdidas de 8,2 millones de euros.
La falta de un mecanismo que sustituya a aquel (que debería haber entrado en vigor el 1 de enero y que aún está sin tramitar) ha llevado a que la compañía únicamente haya facturado 120.000 toneladas en los cinco primeros meses del año. Lo que disparó las pérdidas del primer trimestre hassta los 10,5 millones de euros.
La negativa de las eléctricas a comprar carbón en cantidad suficiente para permitir subsistir a las mineras se ha traducido en una falta de ingresos que finalmente ha asfixiado las cuentas de las empresas mineras. Tampoco el Gobierno ha habilitado el hueco térmico comprometido en el Marco de Actuación, un 7,5% de la generación.