Los escollos ambientales dejan en el camino una docena de parques eólicos
Murias II y Villabandín II son los últimos expedientes archivados por la Junta a instancias de las promotoras .

Las promotoras han desistido de ejecutar varios parques eólicos en la provincia.
Villabandín II y Ampliación a Villabandín II y Murias II son los dos últimos parques eólicos de la provincia que ‘cierran’ antes de abrir. Las compañías eléctricas que iniciaron en el año 2000 la tramitación para instalar estos parques en los montes de Omaña han desistido de llevar a cabo su ejecución, y la Junta ya ha ordenado el archivo de sendos expedientes. Son las dos últimas instalaciones que se han quedado en el camino por los impedimentos medioambientales de una lista que suma ya una docena de parques, y que las eléctricas pretendían instalar en el entorno de Omaña y la Cepeda.
Los continuos reveses judiciales son los que han dado al traste con las inversiones, unos contenciosos impulsados por asociaciones ecologistas por la afección de las instalaciones al medio ambiente.
En concreto, el proyecto Villabandín II, de Prodene, fue objeto en 2012 de una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León que considera baque la autorización administrativa que la Junta concedió a las instalaciones no se ajustaba al ordenamiento jurídico, y dio así la razón a la Asociación para el Estudio y la Protección de la Naturaleza Urz, apoyada por Seo-BirdLife, al considerar que los efectos de los parques planificados en la zona de Omaña y Cepeda deben considerarse de forma acumulativa, e incluyendo también las infraestructuras de evacuación planificadas.
La sentencia de la Sala de lo Contencioso Administrativo consideró entonces que hay que estudiar las sinergias del parque eólico planificado (con 32 aerogeneradores y casi 42 megavatios de potencia) con el resto de los parques de la zona, por su situación en el Espacio Natural del Valle de San Emiliano. La zona está declarada también Lugar de Interés Comunitario y Zona de Especial Protección de las Aves (LIC y Zepa).
El estudio de impacto ambiental que se utilizó para autorizar el parque, ubicado en los términos de Riello y Murias de Paredes, considera que estas sinergias son nulas, un argumento que rechazó el juez.
La sentencia hace especial hincapié en la fragmentación del parque eólico, y en que no se incluya información acerca de la red de transporte de energía eléctrica de evacuación, ni se tomen en consideración los veinte parques eólicos que se estaban tramitando en la zona, y que también deben ser acogidos».
Estos fueron los mismos argumentos que utilizó el TSJCyL en 2009 para paralizar el parque de Murias II y los mismos que han utilizado las asociaciones conservacionistas para que se revisaran las autorizaciones de otra veintena de instalaciones eólicas en la zona.
En estas últimas semanas, la Delegación Territorial de la Junta ha autorizado el archivo de los expedientes de los parques de San Feliz, Ampliación de Valdesamario, Ampliación de Espina, Cuevas de Viñayo y Barrios de Gordón. Estos dos últimos, ubicados en las localidadeds que les dan nombre, son los únicos que no se encuentran ubicados en el conocido como nudo Villameca.
En la batalla judicial, el TSJ sí que ha dado la razón a las eléctricas en el caso de la subestacioón de Villameca, en donde ha considerado correcto el proceso de autorización desarrollado por la Junta.