Denuncian la contaminación del arroyo de Antimio tras el suceso de RMD
Una semana después de que se declarara un importante incendio en RMD, Ecologistas en Acción denunció ayer ante la Guardia Civil la contaminación del arroyo de Antimio de Abajo, como consecuencia del agua que sale de las instalaciones de la planta de reciclaje en Ardoncino. Por este hecho, el grupo ecologista informó a través de un comunicado de que mediante esa denuncia ha solicitado la toma de muestras y su posterior análisis para que se incorporen al informe que está realizando la Policía Judicial del Seprona en relación a este suceso.
Los ecologistas insistieron en que desde un día después del incendio se ha apreciado que el agua que la empresa vierte al exterior «es de color negro» a raíz de las operaciones de extinción y discurre por una acequia en dirección este, hasta llegar al arroyo de Antimio de Abajo, que se encuentra «totalmente contaminado». A juicio de la organización, este hecho demuestra «el incumplimiento normativo de RMD» en cuanto al almacenamiento de neumáticos usados, ya que debería contar con un sistema «adecuado» de recogida de aguas superficiales, balsas de decantación y depuradora para proteger las aguas con garantías de no dañar el medio ambiente.
Los ecologistas informaron de que también se han dirigido al Servicio Territorial de Medio Ambiente para solicitar los datos de la contaminación atmosférica de las estaciones móviles que, al parecer, ha habilitado la Junta, al entender que «debería desplazarse a las poblaciones desde donde se sigue llamando a Protección Civil debido al olor a goma quemada o al picor de ojos que provocan los humos de la combustión de neumáticos, cuya inhalación es muy peligrosa», insistieron.
También se ha solicitado información sobre la vigilancia del incendio, que sigue activo una semana después, y seguirá estándolo «hasta que terminen de arder los neumáticos confinados por los cortafuegos que dispuso el operativo de extinción». Por otro lado se está negociando la contratación de una empresa de San Vicente de la Barquera (Cantabria) para extinguir el fuego.