INVERSIONES PARA LA PROVINCIA
Respaldo a la primera biorrefinería multifuncional del mundo
La planta transformará maíz y remolacha producidos en la provincia y en Zamora en bioetanol y pienso para el ganado

Los responsables de la empreaa Magdala y de la UCCL presentan el proyecto en León
La sede de la Unión de Campesinos (UCCL) acogió ayer la presentación del proyecto de biorrefinería que se pretende construir en la localidad zamorana de Barcial del Barco para transformar remolacha y maíz en biodiesel y pienso. En la cita participaron el coordinador de la UCCL, Juan Antonio Rodríguez Villamuela, el presidente de la empresa impulsora (Magdala), Vicente Merino, y varios directivos de la compañía.
La iniciativa se encuentra en su fase inicial y desde la UCCL aseguran que «no van a escatimar esfuerzos en intentar hacer de esta biorrefinería una realidad». Rodríguez Villamuela indicó que «van a reclamar y a presionar a todas las administraciones, tanto a la Junta de Castilla y León como al Gobierno central y a la propia Unión Europea para que se lleve el proyecto a cabo».
El plan consiste en la construcción de la primera biorrefinería multifuncional de remolacha y maíz del mundo, que trabajará durante todo el año. El objetivo es una biorrefinería que pueda consumir unas 6.000 hectáreas de remolacha por campaña y que, además, se pueda complementar con unas 2.000 toneladas de maíz, «justo los cultivos principales de la provincia de León», señaló Rodríguez. «Se generará riqueza durante todo el año y se vinculará tanto la parte agraria de la remolacha y el maíz, como la parte ganadera, ya que la planta va a producir bioetanol y también pienso, por lo que se beneficiará tanto a agricultores como a ganaderos», añadió el impulsor del proyecto, Vicente Merino.
Actualmente, el proyecto cuenta con terrenos y con autorizaciones ambientales, obtenidos durante este año. «Se han firmado acuerdos para el suministro del 100% de la materia prima y para la venta de los productos. Tenemos tres patentes españolas, tecnólogos que garantizan que el proyecto se realice con avales tecnológicos, y potenciales socios industriales para la construcción. Además, estamos trabajando en el cierre para la mejor estructuración financiera para el proyecto», declaró Merino Febrero.
En este sentido, los responsables de la iniciativa esperan concertar reuniones en las próximas semanas con los encargados de las instituciones autonómicas para que se pueda conseguir la mejor y más barata estructura financiera, pues según las características del proyecto «podemos acceder incluso a líneas europeas que nos ayuden a estructurarlo de tal manera que el inicio de la industria pueda ser con los menores costes financieros posibles», manifestó el presidente de Magdala.
La idea surgió hace casi 10 años, por lo que hay empresas constituidas y unas serie de socios que parten ya desde el 2006. La fabrica trabajará durante todo el año, así que cuando trabaje con remolacha producirá bioetanol y, a su vez, pulpas de esta raíz, que se podrán destinar a la alimentación animal. Cuando se trabaje con maíz, se producirá bioetanol y se producirán DDGS, piensos que irán más a la cadena de monogástricos. Así, «la riqueza que se genera frente a otros modelos estacionales, producirá movimiento todos los días», señaló Vicente Merino.
En la primera fase, va a producir bioetanol, piensos y un excedente pequeño de electricidad que se venderá al mercado. A partir de aquí, y al ser una empresa que trabaja todo el año, existen acuerdos firmados con las Universidades de Salamanca y de León para el desarrollo de nuevas líneas de trabajo como las microalgas o la producción de aceites. En la segunda fase, su intención es introducir una planta de biomasa que, a partir de ésta, produzca electricidad y vapor, para que en un futuro se pueda trabajar sin la necesidad de combustibles.
La inversión sin IVA del proyecto está en torno a 140 millones de euros, de los cuales el 70% estaría asegurado por el propio proyecto, mientras que el 30% restante serían los fondos propios. En cuanto al empleo, se estima que la planta pueda crear alrededor de 1.000 o 2.000 puestos de trabajo, ya se trata de un plan altamente generador de empleo. «La idea es empezar el primer semestre del próximo año 2016, una construcción de 20 meses de duración, con el objetivo de llegar a la campaña de remolacha de octubre del 2017», señaló el artífice del proyecto.
El Ayuntamiento de Santa María del Páramo anunció ayer en un comunicado que h remitido cartas de apoyo al proyecto al Ayuntameinto de Barcial del Barco y a la Junta de Castilla y León. El Gobierno UPL-PSOE ve en éste una salida a la producción de maíz y remolacha, además de una oportunidad para el transporte y destaca su potencial para crear empleo.