POLÉMICA EN EL PARQUE REGIONAL
Los ecologistas denuncian disparos a lobos en Riaño en presencia de excursionistas
Ocho grupos critican el modelo de gestión del Parque Regional de Picos de Europa y exigen compatibilizar caza y ecoturismo

El ecoturimso genera importantes ingresos directos en la zona de Riaño
Un total de ocho grupos conservacionistas han unido sus voces para denunciar, una vez más, la gestión cinegética llevada a cabo en el Parque Regional de Picos de Europa que, a su juicio, «dificulta e imposibilita» compatibilizar la caza con otro tipo de usos que se está llevando a cabo con éxito en la zona, como es el caso de ecoturismo, que en esto momentos supone una importante fuente de ingresos para los pueblos de la montaña leonesa y favorece el desarrollo sostenible de sus recursos.
Para Gedemol, Urz, Filón Verde, Fundación Oso Pardo, Fundación Naturaleza y Hombre, Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos y Fundación Félix Rodríguez de la Fuente, desde la Reserva Regional de Caza de Riaño «se alienta un desprecio y un acoso permanentes hacia las actividades de ecoturismo y hay un nulo interés por buscar las mejores fórmulas para hacer compatible la caza con el turismo de naturaleza». En este contexto, los grupos ecologistas denuncian la «excesiva presión» que sobre especies como el lobo se ejerce en la reserva lo que se, según el comunicado firmado por todos ellos, «ha supuesto la desaparición de varias de las manadas estables, al tiempo obstaculiza abiertamente las iniciativas vinculadas al turismo de avistamiento que están despertando una importante atracción internacional sobre la comarca de Riaño».
Más lejos va el grupo de Ecologistas en Acción, que en un comunicado a parte de los otros grupos conservacionistas, fechado en Madrid, exigen además la supresión de la caza del lobo en la reserva de Riaño.
Aunque las quejas de los ecologistas contra la caza del lobo son siempre constantes, el detonante de esta última denuncia se produjo el pasado 1 de septiembre, primer día de apertura de la veda, cuando según el comunicado de los ecologistas, «un vigilante de la reserva de caza y un cazador entraron en el punto de encuentro de un grupo de lobos que estaba siendo observado por más de 50 personas, realizando al menos un disparo sobre el grupo familiar». Al día siguiente, según reza la nota, «en el mismo punto y a plena luz del día, un vehículo estacionó en la carretera, bajando varias personas que, tras sacar varios rifles del maletero, intentaron abatir un lobo de la misma manada que cruzaba por un pastizal cercano». Al parecer, esta acción fue abortada gracias a la intervención de varios observadores y una guía de una empresa de turismo local.
Dos días más tarde, varios observadores escucharon seis disparos en el mismo punto de encuentro de los adultos y cachorros de la manada, sin que hasta ahora se haya podido identificar el origen de los disparos.
Protección «ficticia»
Para los firmantes del comunicado, estas acciones «dan fe del grado de persecución que sufre el lobo en el Parque Regional y de cómo se intenta acabar con todas aquellas iniciativas de aprovechamiento turístico y sensibilización social en favor de la especie». En este sentido denuncian que «el parque regional, que es a todas luces un espacio protegido ficticio, carece de normativa de uso y gestión, de zonificación, de una estrategia de conservación y de planes de promoción turística económica, convirtiéndose en una mera caricatura de otros espacios naturales que, como el Parque Natural de Somiedo, en Asturias, donde sí han sabido y querido compatibilizar todos los usos del espacio, ganadero, cinegético y turístico, e impulsar una economía sostenible y compatible con la conservación de los valores naturales del parque».
Por este motivo se reafirman en sus convicciones de que «la figura de la reserva de caza es perfectamente compatible con un espacio natural como el Parque Regional de los Picos de Europa, pero la gestión cinegética debe de estar supeditada a los objetivos de conservación y desarrollo sostenible del parque y no al revés, como sucede en Riaño», concluye el comunicado.