Un caso que deja en evidencia los «celos» en la cúpula policial
La AUGC asegura que la Guardia Civil había resuelto la desaparición de la estadounidense ya a finales de abril.

Un furgón para detenidos trasladó ayer por la tarde al imputado a la prisión de Mansilla.
La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) denunció ayer que «la descoordinación» y los «celos» entre el instituto armado y la Policía Nacional retrasaron el hallazgo del cadáver de la peregrina estadounidense Denise Pikka Thiem, recogía ayer la Agencia EFE.
La asociación profesional recordó que la investigación del crimen ha correspondido a la Policía Nacional, dado que la desaparición se produjo en Astorga, en tanto que la Guardia Civil ha colaborado en los rastreos de las zonas rurales.
La AUGC exponía en un comunicado que el 27 de abril, 22 días después de la desaparición, las indagaciones de agentes de la Guardia Civil permitieron concluir «que el máximo sospechoso de los hechos era el ahora detenido». Pero, según la asociación, cuando el Grupo Cinológico de la Guardia Civil, especialista en salvamento y rescate, rastreaba con sus perros las inmediaciones de la finca donde se encontraban los restos de la mujer, el jefe de la Policía de Astorga preguntó al guía de los perros la razón de su presencia en ese lugar y le recordó que era una demarcación de la Policía Nacional y no de la Guardia Civil.
Tras un intercambio de palabras, los guardias civiles tuvieron que retirarse de la zona «para evitar mayor conflicto» y al día siguiente modificaron el área de búsqueda, trasladándose principalmente al municipio de Santa Colomba de Somoza por tener que limitarse a buscar en una demarcación de la Guardia Civil. Este periódico ofreció ayer al inspector jefe de Astorga la posibilidad de responder a estas afirmaciones.
La AUGC, que reclama desde hace tiempo una reestructuración del sistema policial español y la fusión de la Guardia Civil y la Policía Nacional, subraya en su escrito que el retraso en el esclarecimiento del caso se debe a la competencia entre distintos cuerpos policiales «por defender sus respectivas demarcaciones y atribuirse el mérito en la resolución de los casos».
Según esta asociación, si la Policía Nacional y la Guardia Civil hubieran trabajado unidas, la resolución del caso habría sido «mucho más rápida» y se habría evitado «el bochorno» de la carta que el senador estadounidense John McCain envió al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ofreciendo la participación del FBI.
El comunicado añade otro ejemplo de «descoordinación», ocurrido el día 12 en la localidad canaria de Arguineguín, a la que llegó una patera con cuarenta inmigrantes, entre los que se encontraban dos menores y una embarazada de siete meses, que tuvieron que esperar durante diez horas para su traslado hasta la comisaría de Maspalomas por un conflicto de competencias.