«Diez años: 1,5 millones de compostelas y sólo un caso de muerte violenta»

El goteo de peregrinos es constante en el Camino, que mantiene la afluencia.
«Entendemos la inquietud por lo ocurrido pero el Camino de Santiago es seguro, claro que lo es, y así va a seguir siendo y van a seguir pasando peregrinos». Convencido, habla Juan Carlos Pérez, el presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Astorga y Comarca. Él no dudó en calzarse las botas y participar en la búsqueda de Denise. Domina al detalle el mundo jacobeo y conoce palmo a palmo el tramo que tenía previsto completar la americana. También está seguro de que se trata de un hecho aislado. Además, avala su afirmación con datos. «En diez años —argumenta— se han entregado más de 1,5 millones de compostelas y sólo se ha registrado un caso de muerte violenta», explica. Considera que la comparativa es suficiente para echar a un lado los miedos y garantizar que el trazado es seguro.
Otro dato que apunta Pérez es que el número de peregrinos no se ha resentido, pese a que los más de cinco meses en los que Denise estuvo desaparecida han coincidido con el periodo de mayor afluencia del Camino. «La Ruta Jacobea tiene más de mil años de historia y un hecho desgraciado y puntual como este no le va a afectar», asegura el presidente de la asociación, quien señala que «nuestro mayor objetivo es cuidar a los peregrinos día a día. Esa es la fórmula para que el Camino no termine», dice.
No obstante, Juan Carlos Pérez también reconoce que los caminantes preguntan por el caso de Denise. «Es evidente», deja entrever. «Se sabe, se conoce pero no ha restado afluencia». Un extremo que también comparten en la mayoría de los albergues del tramo de Astorga a El Ganso.
«El Camino mediáticamente en una marca muy potente tanto para lo bueno como para lo negativo», subraya el presidente, quien apunta que «el índice de violencia en cualquier ciudad es mucho mayor que en la Ruta Jacobea».