«El potencial de este parque es inmenso, ahora hay que saberlo promocionar»
De lo que el nuevo director del parque no duda es de «inmenso» potencial turístico de Babia y Luna. «Es el parque con más potencial que conozco, más aún que sus aledaños, como Somiendo, donde su condición de parque arbolado le impide la realización de todas las actividades que ofrece Babia y Luna como los deportes de invierno, la escalda, actividades acuáticas o la observación estelar».
Al director del parque le cambia la cara cuando se le pregunta por eso que hace de Babia y Luna un lugar especial. «Tiene un paisaje muy característico, ya que a pesar de ser una zona de alta montaña, por encima de los 1.100 metros, tiene unos horizontes abiertos que permiten la entrada de una luz, fruto del origen glaciar de su paisaje, que es especialmente blanca por la caliza de su zona norte». La homogeneidad de sus construcciones, perfectamente conservadas, su historia, su biodiversidad, su flora y fauna autóctona, y sus numerosos contrastes hacen este parque único, explica García-Miranda. «Si no tenemos las cosas controladas es mejor no promocionar. Ahora tenemos las herramientas para hacerlo, por lo que deberíamos estar presentes en todas las ferias de turismo», asegura.
Por lo que se refiere al trabajo de campo que se está llevando a cabo en el parque, el directo confirmó que se está llevando a cabo la señalización de ocho rutas y en la colocación en distintos puntos estratégicos de paneles informativos, pero no muchos. «No quiero un parque lleno de carteles, los imprescindibles para que la gente no se pierda y camine segura. Lo quiero es una información mucho más interactiva. Que la gente llegue a un punto, se descargue con su móvil el código CR y que tenga toda la información útil del parque».