«El centro conocía el número de matrículas que podía formalizar»
El inspector de Educación José Luis Arias, ya jubilado, testificó ayer por ser uno de los funcionarios que firmó el informe en el que se proponía llevar a la Fiscalía las irregularidades detectadas en Tierras de La Bañeza. Preguntado por el presidente de la sala, Arias manifestó que la dirección del centro «conocía que eran 20 las matrículas que podía formalizar y no podía sobrepasar este número, más porque ya había intervenido antes otro inspector».
El testigo señaló que actuó en apoyo de otro compañero en Tierras de La Bañeza al tratarse de un caso «excepcional por el volumen de trabajo que suponía y así lo había pedido la directora provincial de Educación». Añadió que era la primera vez en su carrera en que vivía esta circunstancia.
«Encontramos unos 100 inscritos en Cuidados Auxiliares de Enfermería y otros 50 en Farmacia y no se distinguían los inscritos de los matriculados», recordó de aquella inspección. Es más, «a todos se les había exigido la misma documentación, la matrícula y el contrato educativo en el que figuraba que les otorgarían el título al acabar los estudios». Además, «no constaba que se comunique a los alumnos si están admitidos o no».Añadió que administrativamente «es inadmisible» guardar las calificaciones de un alumnos sin matrícula para el curso siguiente.