olleros de sabero
La Junta aplica la discriminación positiva
Educación propone a las familias del CRA Santa Bárbara, en huelga desde el día 5, flexibilizar los grupos de alumnos con la redistribución horaria del profesorado.
La Consejería de Educación propone a los representantes de padres y madres del Colegio Rural Agrupado (CRA) Santa Bárbara de Olleros de Sabero flexibilizar los dos grupos que tiene este centro con la redistribución del horario del profesorado existente. El director general de Recursos Humanos, Jesús Manuel Hurtado, a propuesta de la inspección y la dirección de este centro y dado que se trata de una zona minera y, por tanto, en favor de una discriminación positiva, planteará mejorar los desdobles de las unidades de Olleros de Sabero y Sabero.
Según defendió la Junta a través de un comunicado, la organización de alumnos en este centro es similar este curso a la de anterior, mientras que la dotación de maestros era y es «exactamente igual», con 4,5 docentes, por lo que a pesar del descenso de alumnado en dos personas, se ha mantenido el número de maestros.
Ante las ideas de los padres, se propuso organizar las dos unidades, una con siete escolares de segundo de Educación Infantil hasta segundo de Educación Primaria y otra unidad con 17 alumnos de tercero de Primaria hasta sexto de Primaria. La intención es flexibilizar los grupos del centro a través de la reorganización horaria del profesorado presente, tanto en Olleros de Sabero como en Sabero.
Con estos desdobles se produce la flexibilización, que viene regulada en la Orden Edu/491/2012, de 27 de junio, en la que se recogen las tablas de centros incompletos, una norma que en este asunto siempre ha estado exenta de cambio o recorte.
Los padres y madres se reunieron ayer, hasta altas horas, para valorar esta nueva propuesta lanzada por Educación. Desde el pasado 5 de octubre, permanecen encerrados en el centro en protesta por los recortes de Educacion, que no ha amortizado una plaza de profesor dada de baja por jubilación. Del mismo modo, los niños y niñas escolarizados en el centro siguen sin ir a clase, por lo que los padres han organizado un aula alternativa en un local particular en el que los propios progenitores llevan a cabo las labores de profesor para que los niños no piredan el hábito del estudio.