MINERÍA
Trabajadores de la Vasco y contratas se concentran hoy en defensa de su empleo
La empresa en concurso adeuda cuatro nóminas y una paga extra a la plantilla.
Los trabajadores de la Hullera Vasco Leonesa y de las subcontratas que desarrollan su actividad para la compañía minera están llamados hoy a concentrarse en la plaza de la Constitución de La Robla, en defensa de sus empleos y en protesta por la cascada de expedientes de regulación y extinción de empleo que están sufriendo desde que la empresa paralizó su actividad, y se encuentra en proceso concursal.
La movilización ha sido convocada para llamar la atención sobre la sucesión de expedientes que acumulan los trabajadores, y que ha dejado ya a una parte de ellos sin capacidad de cobrar prestaciones económicas. Mientras, denuncian, la plantilla propia de la Vasco tiene pendientes de cobrar la mitad de las nóminas de abril y mayo de este año, además de la extra de julio, y las nóminas de agosto, septiembre y la de octubre, que debía haberse abonado ayer mismo.
Además, según explicaron fuentes sindicales, a los trabajadores se les adeuda el dinero del transporte de todo el año pasado, y de los diez primeros meses del actual ejercicio.
Una situación que está poniendo en serias dificultades a buena parte de los trabajadores, que siguen a la espera de la resolución del futuro de la empresa, que de momento no se presenta ni clara ni próxima.
Junto a los trabajadores de la plantilla propia de la Vasco participarán en la concentración los contratados de Cidsa y Talleres Peña El Castro. En la primera de ellas está prevista la presentación del ERE de extinción de la plantilla el día 23 de este mes; mientras que en la segunda se presentará próximamente, aunque sin fecha definida. Entre ambas empresas subcontratadas suman un centenar de empleos.
Mientras tanto la plantilla propia de la Vasco espera la resolución del concurso de acreedores, y sobre todo que llegue la anunciada propuesta de prejubilaciones y bajas incentivadas, que permitirá a los trabajadores una solución a la parálisis e indefinición que sufren desde el pasado 4 de mayo. Actualmente la plantilla está oficialmente de vacaciones, hasta que entre en vigor el nuevo ERE de seis meses, que afecta a los 354 trabajadores propios. Es el sexto expediente de regulación que encadenan los trabajadores de la que en su día fue una de las empresas más saneadas del sector.