Un edificio industrial de 1938 convertido en centro cultural
La Fábrica de Harinas Marina Luz de Gordoncillo se construyó en los años 1937 y 1938 con elementos tradicionales como el tapial, el adobe, la madera y la teja curva. El edificio estaba dividido en dos grandes inmuebles. Por un lado la panera y por otro la fábrica de harinas.
Tras décadas en funcionamiento poco a poco fue menguando su actividad hasta llegar a su cierre definitivo. Todo el conjunto fue adquirido por el Ayuntamiento en el año 2005 para evitar su desaparición definitiva por derribo. Gracias a un proyecto promovido por el consistorio y cofinanciado con fondos europeos a través del programa Leader gestionado por Adescas, con una inversión de 750.000 euros, tras obras entre los años 2011 y 2013, se convirtió en el Museo de la Industria Harinera de Castilla y León. Fue inaugurado el 9 de agosto de 2014, siendo hoy uno de los mejores centros culturales de la comunidad autónoma con salas de exposiciones, auditorio...