LOS EFECTOS DE LAS LLUVIAS
Los ríos bajan de caudal en todo el Bierzo pese a que continúan las lluvias
La retirada del agua deja a la vista los destrozos en las carreteras

El agua anegando fincas ayer domingo en la localidad de Villamartín (Carracedelo)
Redacción | Bierzo
Pese a que en las zonas más bajas del Bierzo la lluvia no dejó de caer a lo largo de la jornada de ayer, lo cierto es que los ríos comenzaron a retroceder en esta jornada dominical mientras que la nieve comenzaba a cuajar en las zonas altas de la comarca (la cuota de nieve fue descendiendo según transcurría el día).
Un alivio que permitió que los primeros damnificados por las riadas, fundamentalmente por las aguas del Boeza, comenzaran a restañar las ‘heridas’ causadas. Sirvan de ejemplo los vecinos de Villaverde de los Cestos, en el municipio de Castropodame, que, en muchos casos, se emplearon a fondo para ‘secar’ sus casas tras la tromba de agua que anegó fincas y domicilios en una riada que los lugareños no han dudado en calificar como ‘nunca antes vista’.
La retirada de las aguas del Boeza también se hizo visible al paso de este afluente del Sil por la capital del Bierzo alto. Allí, la lenta retirada del agua se hizo especialmente evidente en las instalaciones deportivas del Barco, de las que prácticamente había desaparecido la lengua de agua que las había invadido en la jornada precedente. Ayer los caudales de los ríos ‘más problemáticos’ han ido a la baja, si bien las precipitaciones se mantuvieron a lo largo de toda la jornada, como lo demuestran las cifras que arrojan las mediciones efectuadas en el río Sil. Éste, a la altura de la localidad de Requejo, en el municipio de Sobrado, tras llegar a alcanzar los 4,23 metros, lo que llevó a Protección Civil a declarar el nivel de prealerta, en la jornada dominical se llegó a situar, por momentos casi un metro por debajo de ese nivel máximo registrado y evacuando agua a 407,6 metros cúbicos por segundo. En otro punto de medición del Sil, concretamente en Matarrosa (Toreno) la situación se normalizó este domingo al pasar el caudal del Sil de los 206 metros cúbicos por segundo registrados el sábado a los 189 de este domingo.
El descenso del nivel del agua ha permitido la recuperación de vías de comunicación como la travesía de España en Bembibre, o la carretera que une a ésta con Viloria, permaneciendo otras, como el paseo de Carrizales en la capital del Bierzo alto cortadas por el desborde de una reguera. La retirada del agua ha dejado a la luz también los destrozos ocasionados en la red de carreteras berciana, así como la constatación de desprendimientos y corrimientos de taludes. El caso más grave es el que ha obligado a cortar la LE-460, pero, los conductores han alertado de incidencias en diversos puntos en la carretera de acceso a Peñalba de Santiago, en Yeres o en la siempre conflictiva Fabero-Fresnedo.
Los ayuntamientos afectados han comenzado a elaborar informes de lo sucedido, para, como apunta el regidor de Castropodame, Román Díaz, para, en la medida de lo posible «para prevenir situaciones similares».