SUCESO EN VILLABRAZ
Derrumbe en una iglesia restaurada hace tres años
El incidente trasladó a Fáfilas una misa de funeral

La caída de una moldura de la cúpula destrozó el banco sobre el que cayó
A. Domingo | Redacción
Los vecinos de Villabraz no esperaban encontrarse una sorpresa así en el interior de su parroquia, que en invierno, por la marcha de los veraneantes, se cierra y el culto se traslada a una pequeña capilla anexa al templo. Durante los meses más fríos, éste sólo se utiliza cuando se espera una mayor afluencia de fieles.
Fue el miércoles cuando se reabrió la iglesia de este pueblo de la comarca de los Oteros para prepararla para un funeral previsto para ese mismo día. Se descubrió entonces que parte de una moldura de la cúpula había caído sobre un banco, destrozándolo, esparciendo cascotes por buena parte de la única nave del templo y llenándolo todo de polvo. Los desperfectos obligaron al párroco a trasladar el oficio religioso a la vecina localidad de Fáfilas, con el fin de dar cabida a los asistentes.
Los vecinos no pueden precisar cuándo se produjo el derrumbe. Señalan que no fue consecuencia del temporal, pues no se aprecian humedades, en un edificio que sufrió una reforma estructural hace años —financiada por las administraciones y el Obispado—, que incluyó la sustitución de las cubiertas y una actuación para evitar que se abran sus muros, el problema endémico que presentaba el edificio, cuya torre se levantó en el siglo XIV. Posteriormente, «hace tres o cuatro años», matizaron algunos vecinos, se pintó y adecentó el interior en una obra de mejora.
Ahora habrá que determinar las causas del incidente y el alcance del problema, «no sea que se tape el parche y se caiga luego por el otro lado». Algunos hablan de un exceso de peso del elemento o de una mala sujección de éste. De momento, habrá que esperar un informe técnico que determine la causa. En Villabraz queda el consuelo de que los cascotes no cayeron sobre los feligreses y duele que la junta vecinal pagó la obra.